PRIMERA QUINCENA: FRÍA
Durante la primera quincena del mes, los máximos pluviales se concentraron sobre el noreste de Corrientes y la provincia de Misiones, donde los acumulados, en muchos casos, superan los trescientos milímetros. Esa sobreoferta de agua se moderó hacia el resto de la Mesopotamia y en general sobre la franja este de la región pampeana, quedando menos provista y en consecuencia con reservas más ajustadas, el oeste de SF, CB y LP, donde se dieron áreas reducidas con mejores acumulados, pero en general con un diferencial negativo respecto del este.
Fuera del comportamiento pluvial, las bajas temperaturas y los altos niveles de cobertura nubosa, han sido una característica continua. El régimen térmico se vio afectado principalmente en las máximas. Aquí es donde la cobertura nubosa influye en forma significativa, al mismo tiempo que las mínimas no fueron rigurosas como para definir condiciones de riesgo. Fueron quince días con poca variabilidad en los registros y una amplitud térmica recortada.

La causa de este inusual comportamiento meteorológico de lo que va de octubre, se explica principalmente con el estancamiento de una zona de alta presión frente a las costas patagónicas. Este anticiclón debería transitar y acoplarse a la posición semipermanente climática de la zona de alta presión, hacia los treinta grados de latitud. En la posición correcta, el flujo del noreste se vuelve dominante, con alternancias temporarias debido a los pasajes frontales. Sin embargo, esto no se ha verificado.
En la primera semana del mes se apreció una temporaria entrada de aire tropical, una masa de aire con alta carga de humedad que desde entonces viene recirculando en la parte baja de la atmosfera, sin perder demasiado vapor de agua debido a la constante inyección de aire desde el este y sudeste, mucho más fresco que lo habitual. Esto condiciona fuertemente la mecánica de la capa baja de la atmosfera, dejando un ambiente siempre cercano a la saturación y promoviendo la constancia del manto nuboso estratiforme. Por eso, hemos hecho referencia en los informes diarios, a lloviznas y lluvias débiles que han aparecido en diversos sectores de la región pampeana. Hasta ahora hubo un solo evento pluvial significativo a gran escala. Esta no es una circulación que favorezca a la región pampeana, sin embargo el norte de la Patagonia recibe más humedad que la habitual y las zonas ganaderas del este rionegrino, por ejemplo, se ven favorecidas con una mayor recurrencia de lluvias, no abundantes pero que dejan una diferencia positiva. El único sector que se ha mostrado sin influencia de esta circulación del este o sudeste ha sido el extremo norte de la Mesopotamia. En gran medida, esta dinámica ha evitado que lluvias de mayor volumen se desplieguen con mayor eficiencia sobre la región pampeana, además del impacto térmico ya mencionado. Recordemos que el mes de octubre, independientemente de la coyuntura planetaria, es un mes donde las lluvias normalmente presentan un salto positivo. Esto por ahora se verifica en forma muy heterogénea y más que nada sobre el este.
Finalmente, esta situación solo evolucionará con un desplazamiento del anticiclón hacia el noreste. Este proceso por ahora no tiene una resolución muy favorable para el resteo de Octubre.
El fenómeno de El Niño sigue instalado y vigente con mucha intensidad, posiblemente convergiendo en uno de los más intensos registrados. Hasta ahora, el impacto más marcado se observa en el aspecto hidrológico de la Mesopotamia, pero queda mucho camino por recorrer y sin dudas los máximos pluviales irán ganando territorio en la última parte del año.
En un plazo más corto, vamos a jornadas inestables, con recargas importantes principalmente en el sur de CB, LP, sur de SF, oeste y norte de BA. En el resto de la región pampeana, las lluvias serán más modestas. Pobre oferta del agua para el NEA y el NOA, con Misiones reingresando en un patrón de lluvias abundantes.