El agroclimatólogo de la entidad universitaria, Patricio González, es claro al señalar que ha sido un año lluvioso gracias a la intensidad de El Niño, pero "no se debe creer que con este año en particular se ha terminado la sequía, en las regiones centro norte y sur”.
Lluvias y cambio climático
De acuerdo con González, “el cambio climático está impactando en el país con una sostenida baja pluviométrica, interrumpida por años de eventos El Niño, cuya característica es dejar lluvias intensas en corto plazo, asociadas a granizos y tormentas eléctricas”.
Sin embargo, no han sido acumulativas en términos anuales. “Por ejemplo, a la fecha, Santiago suma 340.0 milímetros para una normal de 275, con un superávit del 24%. En el caso de la Región del Maule solo lleva un superávit del 9%”.
La información publicada por la Universidad de Talca detalla que si bien la mayoría de las ciudades indican superávits promedios entre 15% y 20%, las excepciones son Chillán, con déficit del 5% y Puerto Montt con un 15%.
Al respecto, el agroclimatólogo comentó que “pareciera ser que el cambio climático está alterando los patrones del evento El Niño, que en el siglo XX dejaba superávit en regiones centro sur, que podían oscilar entre un 60% a un 80% en las lluvias anuales, como ocurrió en 1965, 1972, 1982, 1986 y 1997”.
Asimismo, informó que seguramente una vez que termine el actual evento cálido, en el otoño del 2027, regresará el fenómeno La Niña. Este suele durar hasta tres años con caídas en los registros pluviométricos.
Atención al verano 2027
El experto advierte que es fundamental utilizar el recurso hídrico con mesura. Menciona que el sector agrícola deberá prepararse para un verano con altas temperaturas extremas, situación que genera estrés hídrico, térmico y golpes de sol en frutales. A ello se suma el alto riesgo de incendios forestales.