Los granos consolidaron bajas en Chicago, mientras el maíz europeo alcanza máximos por la caída de la cosecha francesa

Los operadores continúan asimilando el último informe del USDA, especialmente por el aumento de la producción y de las existencias de maíz estadounidense, mientras que el avance de la cosecha mantiene la presión sobre la oferta de maíz y soja. El trigo, por su parte, continúa condicionado por la falta de competitividad exportadora.

El avance de la cosecha estadounidense muestra ritmos diferentes según el cultivo. La recolección de maíz alcanzó el 33% del área, frente al 23% de la semana anterior y al promedio del 39% de los últimos cinco años. En soja, la cosecha llegó al 46%, contra el 25% de la semana previa y el promedio histórico del 50%. Por su parte, la siembra de trigo de invierno cubrió el 51% del área prevista, frente al 36% de la semana anterior y al promedio del 58%. En soja, el ingreso de mercadería continúa presionando sobre los precios físicos, mientras que el maíz enfrenta el impacto de las mayores estimaciones de producción estadounidense.

En Europa, el trigo encontró respaldo en la demanda internacional. Argelia concretó una licitación por alrededor de 600.000 toneladas de trigo blando, con precios C&F entre US$5 y US$6 por tonelada superiores a los de septiembre. El maíz europeo, en cambio, atraviesa una situación excepcional por la fuerte caída de la producción francesa. El Ministerio de Agricultura de Francia redujo su estimación para 2026 a 7,3 millones de toneladas, desde 8,1 millones, aunque la cifra todavía supera algunas proyecciones privadas.

Según analistas privados, la producción se ubicaría en 7,1 millones de toneladas, un 48,1% menos que el año anterior. En este escenario, el contrato de maíz de noviembre de 2026 en Euronext subió 12 euros por tonelada y cerró en un récord de 289 euros, casi 20 euros por encima de marzo de 2027, impulsado por la escasez de oferta y el cierre de posiciones vendidas.

Las estimaciones oficiales francesas también reflejan una menor producción de otros cereales: el trigo blando alcanzaría 31,49 millones de toneladas, un 5,6% menos interanual; el trigo duro, 1,1 millones, con una caída del 15,6%; y la cebada, 10,59 millones, un 11% menos. En oleaginosas, la colza crecería un 1,7%, hasta 4,74 millones de toneladas, mientras que el girasol retrocedería un 14,2%, hasta 1,22 millones.

En soja, la atención permanece puesta en China, donde Sinograin vendió 209.000 toneladas de sus reservas y, según versiones del mercado, habría comprado luego 198.000 toneladas para reponer parcialmente ese volumen. La operatoria no confirma una nueva ola de compras de soja estadounidense. En conjunto, Chicago continúa condicionado por la amplia oferta norteamericana y la presión estacional de la cosecha, mientras que el maíz europeo muestra una dinámica diferente, con fuertes subas ante el deterioro de la producción francesa.

Por Esteban Moscariello