Chicago cambia el foco: el trigo sube por la guerra y Brasil empieza a definir el rumbo de la soja

El trigo encontró respaldo en la continuidad de los combates en la región del Mar Negro y en el riesgo de nuevas pérdidas de oferta provenientes de Rusia y Ucrania. La persistencia del conflicto vuelve a poner bajo presión la disponibilidad exportable de una de las principales regiones proveedoras del mercado mundial.

Al mismo tiempo, el clima en Estados Unidos comienza a ganar protagonismo. Se pronostican lluvias generalizadas sobre las Grandes Llanuras durante las próximas dos semanas, justamente cuando comienza la siembra del trigo de invierno.

El escenario será dispar. Algunas regiones podrían recibir precipitaciones superiores a lo normal, mientras que otras volverían a quedar por debajo de los registros habituales. Esta distribución irregular mantiene vigente el riesgo de estrés hídrico y podría generar preocupación sobre la evolución de los cultivos.

La situación no resulta extraña en un contexto climático influenciado por El Niño, que suele generar importantes diferencias regionales en la distribución de las precipitaciones.

Mientras tanto, Brasil comienza a convertirse en el próximo gran foco climático del mercado mundial. La siembra de soja ya está comenzando y, a medida que avance la implantación, las condiciones de humedad y temperatura en Sudamérica pasarán a tener cada vez mayor influencia sobre las cotizaciones internacionales.

Brasil será especialmente relevante porque cualquier problema durante la siembra o el desarrollo inicial de la soja podría modificar las expectativas de producción y alterar el balance global de oferta para 2026/27.

El mercado también mantiene bajo vigilancia la situación climática de la Unión Europea, donde la sequía continúa siendo un problema para los cultivos.

En maíz y soja, en tanto, el inicio de la semana fue más errático. Los precios oscilaron entre ganancias y pérdidas, sin una dirección definida, mientras los operadores evalúan simultáneamente el clima estadounidense, la demanda internacional y las perspectivas de producción sudamericana.

La señal para el mercado es clara: el trigo concentra actualmente la mayor atención por el riesgo geopolítico en el Mar Negro, pero la soja comienza a trasladar el foco hacia Brasil.

Con Estados Unidos entrando en una etapa clave para el trigo de invierno y Brasil iniciando la campaña de soja, el clima vuelve a convertirse en uno de los principales motores de los mercados agrícolas.

Por Esteban Moscariello