En el mercado agrícola, el principal foco de incertidumbre continúa siendo el Mar Negro. La situación entre Rusia y Ucrania permanece compleja y bloqueada, con dificultades para garantizar el normal funcionamiento de los puertos y los embarques de productos agrícolas. Ambos países cuentan con importantes volúmenes disponibles al inicio de la nueva campaña, pero el retraso acumulado en los envíos continúa aumentando.
A pesar de las dificultades en el Mar Negro, los precios del trigo en Rumania y Bulgaria, que habían registrado fuertes subas recientemente, comenzaron a retroceder. El mercado busca ahora ajustar estas cotizaciones frente a los valores del trigo disponible en los principales puertos europeos.
En Chicago, el trigo tuvo una jornada de elevada volatilidad. Los operadores siguen atentos a cualquier señal de acercamiento entre Rusia y Ucrania que pueda permitir una recuperación de la actividad exportadora. El trigo SRW llegó a caer por debajo de US$ 6,70 por bushel durante la sesión, cerca de los mínimos de la semana anterior, luego de conocerse la visita de un representante estadounidense a Rusia. Finalmente, el contrato cerró ligeramente por encima de la rueda previa y esta mañana vuelve a operar cerca de los máximos recientes.
El maíz, en cambio, mantiene una dinámica claramente alcista. El nuevo deterioro de las condiciones de los cultivos estadounidenses y las estimaciones de menores rindes surgidas del Pro Farmer Crop Tour continúan impulsando las cotizaciones. Los contratos de la vieja y nueva campaña alcanzaron nuevos máximos.
El contrato septiembre de 2026 volvió a superar los US$ 5,00 por bushel, mientras que el diciembre de 2026 opera por encima de US$ 5,25 y marca nuevos máximos contractuales. Los fondos mantienen una fuerte actividad compradora, aunque el mercado también comienza a prestar atención a la superficie que finalmente se sembrará con maíz en Argentina para la próxima campaña.
En soja, el complejo logró estabilizarse después de la fuerte caída del aceite registrada en la jornada anterior. El aceite de soja diciembre se mantiene alrededor de los 67 centavos de dólar por libra, mientras que la soja mostró un rebote técnico y recuperó buena parte de lo perdido en la rueda anterior.
La demanda internacional continúa aportando respaldo. El USDA informó una nueva venta de 132.000 toneladas de soja estadounidense para la campaña 2026/27, aunque nuevamente no se especificó el destino. El dato confirma que el interés comprador permanece activo pese a la presión que sufrió el complejo durante las últimas sesiones.
En Argentina, la industria procesó 4,15 millones de toneladas de soja durante julio, frente a 4,18 millones en junio. El crushing acumulado alcanzó 24 millones de toneladas en lo que va del año, ligeramente por encima de las 23,9 millones procesadas durante el mismo período del año pasado.
Las primas también muestran señales mixtas. Las primas de exportación de la soja brasileña aumentaron 13 centavos, mientras que las del aceite de soja sudamericano avanzaron con fuerza. En contraste, las primas de harina brasileña se debilitaron, mientras que las argentinas mostraron mayor firmeza.
El escenario deja tres mercados con comportamientos diferentes: el trigo continúa condicionado por el riesgo geopolítico del Mar Negro, el maíz encuentra soporte en el deterioro de los rindes estadounidenses y la soja intenta recuperar estabilidad después de la fuerte corrección del aceite.
La atención del mercado estará puesta ahora en la evolución del clima estadounidense, las nuevas señales sobre las exportaciones del Mar Negro y el ritmo de compras internacionales. En Chicago, la combinación de oferta, demanda y geopolítica promete mantener elevada la volatilidad durante las próximas sesiones.
Por Esteban Moscariello