Clima domina Chicago: 250 mm en Iowa refuerzan Maíz, pero Soja choca con resistencia técnica

Durante el fin de semana largo por el Día de la Independencia se registraron lluvias muy importantes en el cinturón agrícola, con algunas zonas del centro de Iowa acumulando hasta 250 milímetros, lo que refuerza las expectativas de una buena evolución de los cultivos según datos de operadores en EE.UU.

En la última rueda, el maíz con vencimiento diciembre finalizó prácticamente sin cambios, mientras que la soja noviembre retrocedió alrededor de US$ 3,12 por tonelada y el trigo septiembre avanzó cerca de US$ 3,67 por tonelada. En el caso de la soja, el mercado continúa encontrando una fuerte resistencia técnica cerca de la media móvil de 100 días, donde los vendedores han incrementado su actividad durante las últimas jornadas, limitando los intentos de recuperación.

En el plano internacional, Brasil mantuvo un sólido ritmo de exportaciones durante junio, con embarques de soja que alcanzaron 14,5 millones de toneladas, por encima del volumen registrado en igual mes del año pasado. Las exportaciones de maíz también crecieron en términos interanuales, aunque la cosecha de maíz safrinha avanza ligeramente más lenta que en 2025, con un progreso del 26,5% del área.

La atención del mercado también se concentra en el desarrollo de los cultivos estadounidenses. El maíz atraviesa el período de polinización, una etapa decisiva para definir el potencial de rendimiento de la nueva cosecha. Si bien las previsiones indican un escenario de temperaturas cálidas acompañadas por lluvias, los operadores continúan monitoreando de cerca los pronósticos, ya que cualquier cambio podría modificar rápidamente las expectativas de producción y provocar mayor volatilidad en los precios.

En el plano fundamental, el mercado espera el próximo informe mensual de oferta y demanda del USDA (WASDE), cuya publicación está prevista para el 10 de julio. El reporte actualizará las estimaciones de producción, consumo y existencias de maíz y soja tanto en Estados Unidos como a nivel mundial, convirtiéndose en una referencia clave para la evolución de los mercados.

A este escenario se suman las tensiones geopolíticas y logísticas. El mercado energético sigue atento a las versiones sobre restricciones al tránsito marítimo en la región de Omán, mientras que el conflicto entre Rusia y Ucrania continúa afectando la infraestructura ferroviaria y las exportaciones agrícolas ucranianas, que registraron una caída del 7,5% durante junio.

De cara a los próximos días, el comportamiento del clima en Estados Unidos y los datos que publique el USDA serán los principales catalizadores del mercado. En un contexto de elevada sensibilidad climática y fundamentos aún inciertos, la soja continuará reaccionando a cualquier cambio que altere las perspectivas de oferta para la nueva campaña.

Por Esteban Moscariello