No es una ola más: el anticiclón en Patagonia trae aire del Pacífico sur y congela todo el país - CCA/Agrositio

ESTABILIDAD Y FRÍO

Estamos transitando las semanas donde normalmente las configuraciones de presión en superficie, facilitan el predominio de aire frío. No necesariamente los vientos del sur o sus variantes deben ser persistentes para que el ambiente invernal quede estacionario, lo importante es que también se vean debilitadas las llegadas de aire tropical. Esto se ha venido validando desde mediado de mes y ganando eficacia en cuanto al enfriamiento de todo el sistema. Es decir, no solo es que se observe una secuencia de pulsos de aire frío, sino también que estos coincidan con la normal perdida de radiación de la superficie, al verificarse días de menor longitud. O sea, es la típica época del año en la que el balance radiativo se vuelve negativo y en consecuencia normalmente las temperaturas descienden. Si sobre esta condición astronómica o geométrica, sumamos configuraciones de presión que se vuelvan eficientes, acercando aire patagónico o polar, alcanzamos el periodo de enfriamiento más riguroso del invierno. Esto mismo, es justo lo que venimos transitando en estas semanas y no parece cambiar en los próximos días. Las tardes de sol y los vientos calmados, son los momentos de mayor confort ambiental que podemos disfrutar en estas semanas que se perfilan como constitutivas del núcleo frío del invierno.

Cambiando para el domingo, un nuevo pulso de aire frío llegó desde el norte de la Patagonia provocando el desarrollo temporario de alguna nubosidad sobre la zona núcleo, con lloviznas o lluvias débiles sobre el sur de las provincias del centro y el norte bonaerense. Esta onda frontal pasó rápido al litoral y encontró aire húmedo disponible en el centro norte de la Mesopotamia y el NEA. Sobre este sector en la tarde del domingo y hasta ayer, se activaron lluvias más generosas, incluso con importante actividad de tormentas sobre la provincia de Misiones.

Este último pulso de aire frio ingresado el fin de semana, no es demasiado diferente al que venimos observando en los últimos diez días. Sin embargo, por estas horas, un centro de alta presión continental queda anclado mas en el centro de la Patagonia, a diferencia de lo que venía sucediendo, con anticiclones que transitaban desde la región cuyana hacia el Atlántico. Esta diferencia posicional es clave a la hora de acercar aire más lindero a zonas polares. Normalmente el Pacifico sur, al oeste de TdF es muy frío, justamente este aire frío será tomado por la zona de alta presión, provocando un flujo de aire con mayor capacidad de enfriamiento. Aquí es donde la rigurosidad ambiental se potencia, por lo que explicamos antes. El área continental estará suficientemente fría como para no tener ninguna capacidad moderadora. En consecuencia, desde hoy, se espera que se concreten una secuencia de jornadas que seguramente derivarán en lo que será la semana más fría del invierno.  

Todo lo que venimos describiendo no tiene nada fuera de lugar en cuanto al comportamiento climático, es más, en muchas ocasiones el flujo de aire polar es aún más directo. Este invierno nos ha venido “preparando” en forma progresiva para atravesar estas semanas más rigurosas. Con los correspondientes cuidados será un periodo que puede ser gestionado, sin subestimar el enfriamiento que se está configurando.

Puesta la situación en una perspectiva de mediano plazo, estimamos que un cambio estructural más importante en la circulación llega en la segunda década del mes de julio. Se espera que desde entonces, vuelvan a reorganizarse con mayor presencia los vientos del noreste, dejando una mezcla de aire mucho más moderada, lo cual aún no limita la potencial llegada de alguna otra masa de aire de origen polar. No deberíamos tener continuidad de fríos intensos en agosto, donde las señales de ambiente más húmedo y temperaturas más cálidas, deberían comenzar a ganar peso.