El contrato julio de soja se ubica cerca de US$ 11,18/bushel, mientras que noviembre —referencia de la nueva cosecha estadounidense— cotiza alrededor de US$ 11,48/bushel.
La atención del mercado está puesta en el informe del USDA del martes 30 de junio, que actualizará las estimaciones de superficie sembrada y existencias trimestrales de granos en EE.UU.
Los operadores esperan que el USDA confirme una mayor área destinada a soja y una menor superficie de maíz. De concretarse, el dato podría ser negativo para los precios de la oleaginosa.
La presión bajista también llega desde la harina de soja, que acompaña la caída del complejo. Además, las buenas condiciones de los cultivos estadounidenses para la campaña 2026/27 limitan la recuperación de valores.
El mercado sigue evaluando el clima en Estados Unidos. Un escenario favorable para el desarrollo de los cultivos aumenta las expectativas de una oferta abundante y mantiene la presión sobre Chicago.
En sentido contrario, la demanda internacional de soja estadounidense continúa siendo un factor de soporte, especialmente por las compras externas que podrían limitar nuevas bajas.
Los factores geopolíticos también influyen. El movimiento del petróleo y la evolución de las tensiones internacionales agregan volatilidad a los mercados de materias primas.
Esta semana será clave para la soja: el informe del USDA puede modificar las expectativas sobre producción, stocks y precios para la nueva campaña estadounidense.
El mercado enfrenta una pulseada entre una posible oferta récord por mayores áreas y buenos rendimientos, frente a una demanda global que sigue buscando soja.
🌱 La dirección de Chicago dependerá de lo que revele el USDA y de cómo evolucione el clima durante las próximas semanas.
Por Esteban Moscariello