El principal de El Cabelludo, Billy Battro, sostuvo que en el caso de la empresa, la campaña de soja cierra con un balance positivo, “fue una zafra donde teníamos preocupación por la seca, pero por suerte en la zona donde estamos, algunas lluvias acompañaron y eso nos ayudó mucho a que los rindes no fueran tan bajos”.
En diálogo con Valor Agregado de radio Carve y Oriental Agropecuaria, Battro indicó que en el caso de la soja de secano los rindes en promedio se ubicaron en 2.000 kilos por hectárea entre primera y segunda, “con eso el número de la soja en secano queda en cero”.
Por su parte, en cultivos bajo riego la soja dejó rendimientos de 4.300 kilos por hectárea, mientras que el maíz bajo riego cerró en 13.000 kilos por hectárea, “esto es muy bueno, los precios ayudaron un montón, terminamos vendiendo todo el maíz de segunda en US$ 230 a levantar, lo que deja un margen por encima de US$ 1.000”.
Con esto, el ejercicio agrícola 2025/2026 “cierra bien, porque el invierno nos dios un impulso, y ahora en verano el maíz empujó de muy buena manera”.
Mayor inserción en la ganadería
De parte de El Cabelludo, se está intensificando la apuesta hacia la ganadería, a través del armado de un corral, que será en el departamento de Durazno, y tendrá una capacidad inicial de 2.000 cabezas, con posibilidad de crecimiento.
“El negocio ganadero hoy es muy bueno, nosotros tenemos un origen bien agrícola y desde hace unos siete años también nos volcamos a la ganadería, que es un negocio estable y que combina mucho con la agricultura”, expresó Battro.
Invierno armado en base a rotaciones y no a coyunturas
Sobre la presente campaña de invierno, señaló que “vienen muy bien, hubo una ventana climática muy linda que pudimos atender e implar de buena manera los cultivos. Ahora las heladas han pegado un poquito, pero igualmente hay buena implantación”.
Con respecto al área de cada cultivo de invierno, el empresario mencionó que hay rotaciones armadas que se respetan, más allá de los anuncios climáticos y del momento del mercado.
Incrementa el área de riego de la empresa
Como ya lo destacó Battro, el riego juega un papel importante dentro de la empresa, y se pretende incorporar 600 hectáreas, “donde podemos meter riego lo hacemos, estamos convencidos de que es una muy buena herramienta, nos da tremenda estabilidad en el sistema, también mejora el sistema de rotaciones”.
La instalación de más equipos de riego “siempre va de la mano de la Comap, un riego hoy sin esa herramienta tardas entre 9 y 10 años en amortizarlo, y de esta forma el tiempo se reduce en más de un 50%”.