1/ En Estados Unidos, el foco pasa por un nuevo pedido de asistencia al agro por más de US$11.000 millones, reflejando la presión de márgenes en el sector.
2/ El debate político vuelve a escena en EE.UU.: el apoyo estatal ayuda a sostener ingresos, pero también genera dudas sobre distorsiones en las decisiones de producción.
3/ En paralelo, se impulsa la venta en forma permanente de E15 en EE.UU., una medida que podría fortalecer la demanda estructural de maíz vía etanol.
4/ La soja muestra un cambio estructural: más crushing doméstico en EE.UU. y menor dependencia de exportaciones, especialmente hacia China.
5/ Este giro ayuda a sostener el mercado interno en EE.UU., incluso con exportaciones débiles en términos históricos.
6/ En energía, el petróleo cae por la normalización del Estrecho de Ormuz y el regreso de los flujos comerciales, reduciendo la prima geopolítica.
7/ El mercado global queda así enfocado en tres variables clave: política agrícola, demanda estructural (biocombustibles) y macro de EE.UU. (PCE y Fed).
- Por Esteban Moscariello