El director de MBRF para Uruguay, Marcelo Secco, consideró que los resultados de preñez conocidos recientemente constituyen una señal positiva para la ganadería nacional, aunque advirtió que el desafío pasa por seguir creciendo. “Mantenerse no es algo que me guste mucho; me gusta seguir creciendo. De todas formas, hay lecturas interesantes, como el hecho de mantenernos por encima de los tres millones de terneros”, afirmó.
En diálogo con Valor Agregado de radio Carve y Oriental Agropecuaria, destacó que, pese a las dificultades climáticas registradas en varias zonas del país, el manejo productivo continúa ganando protagonismo. “El accionar de los productores y los técnicos tiene cada vez más incidencia. Es de los aspectos más destacables: el manejo pesa cada vez más en los resultados”, sostuvo.
Entre los principales desafíos, señaló la necesidad de reducir las pérdidas que se registran entre el diagnóstico de gestación y el destete, que actualmente rondan el 10%.
“El taller sigue aportando señales muy importantes sobre las cosas que se están haciendo bien y aquellas que debemos seguir impulsando para mejorar”, indicó. En ese sentido, remarcó que producir tres millones de terneros debería transformarse en el piso productivo del país.
Respecto a la retención de vientres, afirmó que en las plantas de Marfrig se observa una menor presencia de vacas preñadas enviadas a faena. A su entender, los altos valores que alcanzan estos animales son un factor clave. “Es una muy buena señal que una vaca preñada llegue a valer hasta US$ 1.300, porque eso equipara, de alguna manera, el valor de una vaca destinada a frigorífico. Además, existen herramientas financieras que ayudan a evitar que esos animales terminen en la industria”, explicó.
Sobre la disponibilidad de ganado para el segundo semestre, Secco estimó que la oferta continuará siendo limitada. “Va a seguir como viene, muy restrictiva”, señaló, aunque manifestó su expectativa de que la brecha de faena respecto a 2025, hoy cercana al 20%, pueda reducirse durante el último trimestre del año.
De cara al invierno, tradicionalmente el período más complejo para la producción ganadera, consideró que existen condiciones favorables para transitarlo. “Hay pasto, buenos valores para los semovientes y algunos insumos han ajustado sus precios, lo que permite seguir trabajando en buenas condiciones”, afirmó.
En cuanto al mercado internacional, indicó que uno de los principales focos de atención está puesto en la suspensión temporal de embarques de Brasil hacia China y en el volumen de carne que actualmente se encuentra en tránsito o en stock para ese destino. También mencionó la evolución de la demanda estadounidense como otro factor relevante.
“Soy optimista respecto a mantener las condiciones actuales. Habrá que ver cómo reacciona el mercado y qué sucede con Estados Unidos, que hoy no está tan activo”, comentó.
A nivel local, consideró que el negocio seguirá siendo exigente por los altos valores de la hacienda. “Los negocios van a continuar siendo muy desafiantes en materia de precios, pero con una valorización muy buena. El objetivo es sostener el nivel de actividad para mantener esa valorización”, expresó.
Secco también se refirió al indicador Novillo Tipo 2.0, que se ubicó en US$ 2.115. De ese valor, el 77% corresponde a la hacienda y el 23% al agregado industrial. Según explicó, esta relación refleja un mejor ajuste entre los distintos eslabones de la cadena.
Finalmente, al ser consultado sobre la problemática de residuos en carne, tema que volvió a tomar relevancia tras una advertencia recibida recientemente por Frigorífico Tacuarembó, sostuvo que se trata de un asunto estratégico para el país. “No podemos bajar la guardia. Es un tema que debe seguir instalado en la agenda nacional para continuar brindando garantías a quienes compran nuestra carne”, concluyó.