Los mercados agrícolas cerraron una semana marcada por la volatilidad generada por los titulares geopolíticos y el regreso de China como comprador de soja estadounidense. El acuerdo marco entre Estados Unidos e Irán inicialmente redujo la tensión, permitió la reapertura del estrecho de Ormuz y provocó una fuerte caída del petróleo, aunque nuevas declaraciones sobre un posible cierre del corredor estratégico volvieron a instalar incertidumbre. Mientras tanto, los fundamentos agrícolas permanecieron en segundo plano frente a la dinámica de las noticias.
El sector energético mostró señales mixtas, con el petróleo perdiendo valor durante la semana, pero con los mercados de biocombustibles enviando mensajes diferentes. Los créditos D4 RIN alcanzaron nuevos máximos, reflejando una demanda de cumplimiento regulatorio que continúa superando la capacidad de producción de biodiésel. En paralelo, la Reserva Federal mantuvo las tasas sin cambios, pero adoptó una postura más agresiva, impulsando al dólar estadounidense a máximos de más de un año y generando presión adicional sobre los commodities.
En el complejo sojero, el principal acontecimiento fue la confirmación de la primera compra de soja estadounidense por parte de China desde febrero, una señal esperada por el mercado luego de semanas de rumores. Sin embargo, el protagonismo fue tomado por el aceite de soja, que sufrió una fuerte liquidación de posiciones compradoras y redujo los márgenes de crushing, pese a que la demanda estructural de productos derivados continúa siendo sólida.
De cara a las próximas semanas, los operadores estarán atentos a los informes del USDA del 30 de junio sobre área sembrada e inventarios trimestrales, mientras el mercado intenta equilibrar señales alcistas de demanda con un escenario de oferta abundante. El clima favorable en Estados Unidos, las expectativas de mayores superficies sembradas y la competencia internacional mantienen limitado el potencial de suba, dejando a los granos dependientes de nuevos movimientos de China, energía y geopolítica.
Por Esteban Moscariello