El piso del 2% de inflación y los desafíos para vencer la inercia

Al desglosar la dinámica de los precios, observamos datos muy positivos. La inflación núcleo exhibió una marcada compresión de 0,4 p.p. respecto al mes previo. En la misma sintonía, la inflación subyacente (medición del BCRA que excluye de la núcleo a los rubros Carnes y derivados y Alquileres y gastos conexos) también mantuvo su sendero descendente, ubicándose en 2,2% mensual (-0,3 p.p. frente a abril). Esta convergencia a la baja de ambas métricas ratifica la moderación general de los precios.

A pesar de este escenario general favorable y de la marcada desaceleración observada en Carnes (que anotaron un alza marginal de apenas 0,3% m/m en mayo vs. 0,7% en abril), la división Alimentos y bebidas no alcohólicas se aceleró al 2,5% m/m (+1 p.p. respecto del mes previo). Este incremento se explica por una marcada aceleración estacional en las verduras. En efecto, la división de Alimentos aportó 0,7 p.p. de incidencia al nivel general, y la mitad de esa contribución (0,35 p.p.) fue explicada exclusivamente por la partida Verduras. (Ver Gráfico 1)

Gráfico (Contribución al IPC).

Un dato a monitorear de cerca subyace al aislar la volatilidad. Si excluimos Frutas y Verduras (altamente estacionales) y Carnes, se observa una divergencia: el "resto de los alimentos" —que representa aproximadamente el 50% de la canasta de la división— viene mostrando una dinámica de aceleración ininterrumpida desde comienzos de año, con variaciones que se ubican sistemáticamente por encima del 2,5% mensual.

Fuente: Perspectivas Comafi