Ni entraña ni bife de chorizo: cuál es el corte ideal para una parrilla perfecta

Hablar de asado en Argentina es hablar de tradición, reuniones familiares y una cultura gastronómica que atraviesa generaciones. Sin embargo, cada vez que llega el momento de encender la parrilla surge la misma discusión: ¿cuál es el mejor corte para hacer a las brasas?

Si bien la respuesta puede variar según los gustos personales, muchos parrilleros coinciden en señalar al vacío como el corte más completo para una buena parrillada. Su equilibrio entre carne y grasa, su sabor intenso y su capacidad para mantenerse jugoso durante la cocción lo convierten en uno de los favoritos tanto de expertos como de aficionados.

El vacío se ubica en la parte lateral del animal, entre las costillas y el cuarto trasero. Su característica principal es la capa de grasa externa que protege la carne durante la cocción, aportando sabor y evitando que se reseque.

Actualmente, el precio del vacío en carnicerías y supermercados argentinos oscila entre los $11.000 y los $16.000 por kilo, dependiendo de la calidad, la región y el canal de comercialización. En cortes premium o de razas seleccionadas, los valores pueden superar ese rango.

Por qué el vacío suele ser el preferido

Entre las principales ventajas del corte se destacan:

  • Excelente sabor y jugosidad.
  • Buena relación entre grasa y carne.
  • Permite alimentar a varias personas con una sola pieza.
  • Tolera bien las cocciones largas.
  • Tiene menor riesgo de secarse que otros cortes magros.

Además, es uno de los cortes más versátiles, ya que puede cocinarse tanto a fuego lento como a fuego moderado sin perder calidad.

Cómo hacer un vacío perfecto a la parrilla

La clave está en la paciencia. Los especialistas coinciden en que el vacío necesita tiempo para expresar todo su potencial.

Paso 1: Preparar el fuego

Encender el carbón o la leña con anticipación para obtener una brasa pareja. La parrilla debe trabajar a temperatura media, evitando llamas directas.

Paso 2: Salar la carne

Colocar sal gruesa sobre ambas caras del corte. Algunos parrilleros prefieren salar únicamente antes de servir, aunque la práctica más extendida es hacerlo antes de comenzar la cocción.

Paso 3: Empezar por el lado de la grasa

Ubicar el vacío con la grasa hacia abajo. De esta manera, la grasa comenzará a fundirse lentamente y protegerá la carne.

Paso 4: Cocción lenta

Mantener una distancia adecuada entre la carne y la brasa. El tiempo promedio para una pieza de entre 1,5 y 2 kilos es de aproximadamente una hora y media a dos horas.

Paso 5: Dar vuelta una sola vez

Cuando la grasa haya tomado color dorado y esté crocante, girar el corte para finalizar la cocción del lado de la carne.

Paso 6: Dejar reposar

Una vez retirado de la parrilla, dejar reposar entre cinco y diez minutos antes de cortarlo. Esto ayuda a conservar los jugos internos.

Otros cortes que compiten por el primer puesto

Aunque el vacío suele liderar las preferencias, existen otros cortes que ocupan lugares destacados en el ranking parrillero:

  • Asado de tira: el clásico argentino por excelencia.
  • Entraña: intenso sabor y cocción rápida.
  • Ojo de bife: gran terneza y marmoleo.
  • Bife de chorizo: ideal para quienes buscan una carne más magra.
  • Tapa de asado: económica y muy rendidora.

El veredicto

Si hubiera que elegir un único corte para una parrilla argentina, el vacío aparece como uno de los candidatos más sólidos. Combina sabor, jugosidad, rendimiento y una cocción relativamente sencilla, características que explican por qué sigue siendo uno de los grandes protagonistas de los asados en todo el país.

Porque más allá de las modas gastronómicas, cuando el fuego está listo y llega el momento de compartir la mesa, pocas cosas generan tanto consenso como un buen vacío cocinado lentamente sobre las brasas.