EL FRÍO SE MODERA
Con el correr de la segunda década de mayo, se fueron validando condiciones ambientales que se caracterizaron por presentar registros térmicos por debajo de los valores normales, incluso en la franja norte del país. Si bien no se dieron mínimas que pudieran provocar heladas rigurosas, el recorrido térmico de ese período se ha visto influenciado por la llegada de varios pulsos de aire frío. La circulación de aire no logró imponerse en forma persistente con componente norte y esto se notó en la capacidad de la atmósfera para sostener un ambiente más templado. De todas maneras, las masas de aire frío que están llegaron a la zona central del país, siempre lo hicieron desde la Patagonia, aun no se ha configurado un flujo de aire capaz de acercar masas de aire desde las adyacencias polares.
El mapa que representa los desvíos de la temperatura media respecto de los valores estadísticos a nivel país a lo largo de la segunda decena de días de mayo, valida con datos lo que se sintió en términos ambientales. Como queda claro en la configuración de las anomalías, el aire frío llegó bien al norte del país y, en términos relativos, las temperaturas medias del norte, se han presentado con apartamientos más significativos que incluso el sur de la Patagonia, la única zona que puede considerarse un poco más templada, lo cual certifica que los ingresos de aire frío no han sido de origen polar. Dado el posicionamiento tan al norte de las masas de aire frío, cuando se producían rotaciones al norte de los vientos, no había crecimientos marcados en las temperaturas máximas. Sin embargo, esto comenzó a cambiar hacen esta última semana, ya con menor potencia en los pulsos de aire frío y con recomposición del ambiente húmedo.
Dentro de este contexto ambiental, justamente, la llegada de aire más húmedo y la mezcla con el aire frio residual, facilito la condensación en las capas bajas de la atmosfera, desplegando un continuo tránsito de nubosidad baja con ocasionales lloviznas sectorizadas en áreas del litoral, la costa bonaerense, o la franja norte del país. Las madrugadas de esta semana se han visto acosadas por nieblas y neblinas, las cuales seguirán dando que hablar en los próximos días, quizá con una pausa durante el fin de semana. Muchas mañanas se ven condicionadas por las nieblas, las cuales terminan evolucionando en una nube baja gris, que impide la llegada del sol y mantiene corta las máximas, moderando también las mínimas, es decir, son jornadas con una amplitud térmica corta. La humedad es incomoda, pero mitiga de manera significativa el riesgo de heladas.
El mes de mayo, ha impuesto un patrón pluvial mucho más deficitario que sus antecesores, a pesar del ambiente húmedo. La estabilidad atmosférica es estructural y mantiene la humedad en las capas bajas, sin generar nubosidad con buen potencial para dejar lluvias. Como sea, el mes se encamina a cerrar con acumulados que no alcanzaran para completar los valores estadísticos. Ahora bien si consideramos todo el trimestre de otoño, estos faltantes de mayo, son largamente compensados por las lluvias acumuladas en el bimestre previo.
Por lo pronto, estamos transitando jornadas donde el aire frío se modera, con un refuerzo ocasional el fin de semana, con ambiente más templado para el comienzo de junio, con la continuidad de la atmosfera baja muy cargada de humedad.
Las reservas de humead son buenas en toda la región pampeana. Dado que es un época sin demandas por parte de las coberturas, solo la exigencia atmosférica es la que hace retroceder la humead de los perfiles y esto solo se nota superficialmente. De todas maneras, el balance hídrico no logra identificar zonas con faltantes de agua que puedan considerarse críticos. Sin embargo, deberíamos esperar que se observe un cierto retroceso si se validan los pronósticos libres de lluvias en lo que resta del mes y el arranque de junio.