¿La chicharrita dejó de ser una amenaza para el Maíz tardío en esta campaña?

Las zonas endémicas del NOA y NEA parecen haber entrado en una estabilidad poblacional muy similar a la registrada en el informe anterior, y aparecen algunos síntomas en espiga en ciertos materiales en el NOA, que se están evaluando. El Litoral muestra una leve retracción de las poblaciones. Y en el Centro Norte -sobre todo en la zona de Córdoba- y el Centro Sur la plaga ha aumentado, aunque prácticamente no aparece impacto en espiga: muchos cultivos están cosechándose, o próximos a ello, ya están senescentes, por lo que no pueden alimentar a la chicharrita, que por lo general solo aparece en algunos ciclos largos.

Por otro lado, en lugares con altas densidades de insectos, comienzan a notarse disminuciones, lo que aparece ligado a dos fenómenos ambientales: la aparición de heladas, de distinta intensidad y duración, que empiezan a mostrar muertes de ninfas (más sensibles) y de adultos sobre la sobre las hojas, y la amplitud térmica, sobre todo en zonas endémicas, que también incide en la modulación.

"Aunque esta campaña esté a salvo, insistimos en que es crucial seguir la pirámide de manejo del vector: monitorear trampas y cultivos sistemáticamente; elegir híbridos tolerantes, y realizar aplicaciones oportunas según la información relevada en campo. En las áreas de siembra temprana, si las heladas no lo hacen, habrá que controlar los maíces voluntarios o 'guachos', que actúan como 'puente verde' para este vector", dijo Alejandro Vera, coordinador de la Red.  

Figura - Captura de adultos de D. maidis/trampa, en función de la escala establecida con tonalidad en la gama de azules para la 42° lectura (02/05 al 16/05).

En el NOA, con el 85% de las trampas ubicadas sobre maíces, la población de Dalbulus maidis volvió a mostrar estabilidad, como en los últimos tres relevamientos, con una alta presión del vector (el 94% de las localidades capturaron más de 100 adultos por trampa). En algunos híbridos se evidencian manifestaciones en espiga asociadas al complejo de enfermedades transmitidas por la chicharrita.

En el NEA, donde el 89% de las trampas se ubicó sobre maíces, en los que predominan los estadios reproductivos avanzados (R5–R6), las chicharritas muestran una retracción, aunque todavía con alta presión poblacional (el 61% de las localidades evaluadas presentó más de 100 adultos por trampa. Como en el NOA, se estudia la aparición de alteraciones a nivel de espiga en algunos híbridos.

En el Litoral, con el 61% de las trampas instaladas en cultivos de maíz, en el 97% se registró Dalbulus maidis, y en el 22% más de 100 adultos. También aquí se reportan síntomas foliares asociados al complejo de achaparramiento, aunque con mucha menos incidencia que en las zonas endémicas.

En el Centro-Norte, con el 83% de las trampas instaladas en maíz, el 74% de las localidades evaluadas registró más de 100 adultos por trampa, un incremento significativo respecto del informe anterior. No obstante, la incidencia del complejo de achaparramiento sigue siendo baja y localizada.

Finalmente, en el Centro-Sur, donde el 81% de las trampas se situó en lotes de maíz, se observaron incrementos poblacionales puntuales, aunque siguen predominando las localidades sin detecciones (40% del total). Asimismo, no se reportó sintomatología foliar asociada al complejo de patógenos responsables del achaparramiento del maíz.

Región Centro Norte

En las 68 localidades relevadas, el 83% de las trampas se encuentran instaladas en cultivos de maíz ya implantados. En esta región, el 94% de las localidades registró detecciones de D. maidis en las trampas, predominando la categoría de más de 100 adultos por trampa, que representó el 74% del total de localidades monitoreadas (Figura 9). Las mayores capturas de D. maidis correspondieron a El Tio (Córdoba) con 3203 adultos y Rio Primero (Córdoba), con 3600 adultos por trampa. En cuanto al promedio regional, se registró un incremento importante, pasando de 312,88 a 829,24 adultos por trampa, lo que confirma un escenario poblacional en aumento y significativamente superior al observado previamente ( Figura ).