No hay que hacer producir solo el cultivo, hay que hacer producir el agua

"El manejo de la nutrición en regiones semiáridas y subhúmedas no puede pensarse únicamente desde la respuesta inmediata en rendimiento o desde una planilla de Excel", fue uno de los mensajes que dejó Martín Díaz Zorita de la UNLPam y CONICET, durante el cierre del Simposio Regional FERTILIDAD 2026, que convocó a más de 350 personas en Santa Rosa, La Pampa.

En una exposición atravesada por el concepto de "hacer producir el agua", el especialista remarcó que la nutrición balanceada y el manejo de sistemas permiten sostener crecimiento y formación de grano incluso bajo condiciones climáticas extremas.

"Veíamos que la nutrición balanceada con híbridos adaptados a ambientes permitía sostener mayor cantidad de grano y seguir creciendo aún en condiciones climáticas extremas, excepto cuando hay esterilización de polen", explicó.

Según indicó, buena parte de esas respuestas no provienen de cambios drásticos en la fisiología de las plantas, sino de mejoras pequeñas pero estratégicas en el funcionamiento del sistema radicular.

"No cambió mucho la fisiología de la planta. Lo que tenemos son más raíces. Medio centímetro más de exploración nos da medio milímetro más de reserva de agua, suficiente para soportar medio día más de crecimiento", sostuvo.

Durante la presentación, Díaz Zorita retomó uno de los ejes recurrentes del simposio: la eficiencia en el uso del agua (EUA) como indicador central para los sistemas productivos de regiones con alta variabilidad climática.

En ese sentido, insistió en que las decisiones agronómicas deben analizarse en horizontes más amplios y no únicamente por el resultado económico inmediato de una campaña. "La visión tiene que ser de mediano plazo. Muchas veces, por ahorrar hoy, me doy un tiro en los pies para el año que viene", graficó.

El especialista advirtió que incluso en sistemas agrícolas con alta proporción de campos alquilados, el productor termina regresando muchas veces a los mismos lotes, por lo que el deterioro del sistema termina afectando al propio negocio. "Acá no estamos cuidando solo el suelo del vecino: estamos cuidando el sistema".

Otro de los conceptos que dejó en el cierre del Simposio fue el de la necesidad de distribuir riesgos productivos a través de la diversificación, sobre la cual aclaró que "no es solamente cambiar de especie. También es diversificar estrategias: fechas de siembra, densidades, ambientes y manejo".

Díaz Zorita insistió además en que el diagnóstico agronómico no puede tomarse únicamente por herramientas de escritorio. "El ambiente no se ve en un Excel. Se ve caminando, conversando y entendiendo qué queremos hacer en cada rincón del lote", dijo.

A lo largo de la charla también planteó que las decisiones de nutrición deben pensarse en función de probabilidades climáticas y dinámica del agua en el sistema. "Anticiparse no es un pecado", resumió.

Según explicó, en muchas situaciones de ambientes semiáridos la fertilización tardía puede perder efectividad porque el nutriente no llega a incorporarse a tiempo dentro de la planta. "Si se fertiliza tarde y llueve, queda muy poco tiempo para que el nutriente se incorpore realmente al cultivo", describió. Por eso sostuvo que el manejo debe desacoplar la fisiología de la planta de la dinámica ambiental y de los sistemas productivos. "Tenemos que planificar la incertidumbre".

En el tramo final de su exposición, Díaz Zorita llamó a fortalecer la integración de toda la cadena agropecuaria alrededor del manejo eficiente del agua y de la sustentabilidad de los sistemas. "No soy 'productivista' pero tengo que hacer producir el agua", afirmó.

"Las decisiones que tomamos hoy sobre nutrición repercuten en el mañana. Todo empieza en las raíces, se sostiene en la cobertura del suelo y se consolida en la producción final", concluyó.

El Simposio Regional FERTILIDAD 2026 se llevó a cabo en el Hotel Mercure de Santa Rosa, La Pampa y contó con el acompañamiento de instituciones como el Ministerio de la Producción de la Provincia de La Pampa, el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), el Consejo Profesional de Ingeniería Agronómica (CPIA), Colegio de Ingenieros Agrónomos de la Pampa (CIALP) y Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (CREA) y Red de Mujeres Rurales, y con el apoyo de empresas como: COFCO, AMAGGI, BUNGE, ACA, SPRAYTEC, YARA, LARTIRIGOYEN, PROFERTIL, ESAGRO, FEDEA, Grupo Quemú, Menéndez Cia, Nutrien AG Solutions, CURY y YPF Agro.