Contrariamente a lo que sucede en todos los países del mundo la ley actual define cupos por empresa y un precio regulado que se construye en base a los costos de la planta menos eficiente del sistema. Eso genera un precio al consumidor altísimo que implica un enorme costo para los consumidores y golpea la competitividad de la economía del país.
Hoy se da la absurda paradoja de que mientras se encuentran paradas todas las plantas más eficientes de biodiesel del país, que han sido discriminadas por Ley para vender en el mercado doméstico, los argentinos estamos obligados a comprar ese producto hasta un 20% más caro que la paridad de exportación a un grupo de empresas beneficiadas desde hace 20 años con este esquema y en que en algunos casos tienen varias plantas por grupo económico.
El nuevo proyecto nos llevará a un esquema de competencia que premia la inversión y la eficiencia con reglas parejas para todos los actores lo que generara el desarrollo de un sector en donde el país tiene una gran oportunidad de crecer.
Creemos que la modificación más importante a discutir en este proyecto es la oportunidad de subir el corte al 15% igualándolo con lo que sucede en Brasil asi como con el mismo nivel de corte al 15% que propone la Ley para el bioetanol.