Los fondos, que habían liquidado posiciones el viernes, regresaron agresivamente al mercado recomprando contratos de trigo, maíz y soja. El maíz registró incluso su mejor desempeño diario en casi tres años, impulsado por expectativas de una mayor demanda agrícola estadounidense por parte de China.
En soja, el mercado celebró el regreso de los precios por encima de los US$12 por bushel, mientras que el trigo y el maíz también mostraron fuertes ganancias apoyadas tanto en factores fundamentales como técnicos.
Sin embargo, el mercado comenzó rápidamente a cuestionar el verdadero alcance del acuerdo. Uno de los puntos clave es que el compromiso para 2026 excluiría los 25 millones de toneladas de soja ya acordadas por China en octubre de 2025. Si esas compras quedan efectivamente fuera del nuevo esquema, China necesitaría adquirir mayores volúmenes adicionales de soja y otros productos agrícolas para cumplir con los objetivos anunciados, lo que podría resultar alcista para la campaña 2026.
Tras el cierre de la rueda, el USDA publicó su esperado informe semanal de progreso de cultivos, confirmando un nuevo deterioro en el trigo de invierno estadounidense. La condición "buena a excelente" cayó otro punto porcentual hasta apenas el 27%, el nivel más bajo desde 1996. Al mismo tiempo, la proporción de cultivos clasificados como "malos a muy malos" subió al 43%, el peor registro desde 2014.
El deterioro del trigo de invierno continúa siendo un importante factor de soporte para el mercado de trigo en Chicago y Kansas, especialmente ante la persistente falta de humedad en varias regiones productoras clave.
En contraste, la situación productiva del trigo de primavera presenta mejores perspectivas. La siembra alcanzó el 73% del área prevista, superando tanto las expectativas del mercado como el promedio histórico del 66%. Además, el 39% de los lotes ya presenta emergencia de plantas, por encima del promedio de los últimos cinco años.
Las condiciones también siguen siendo favorables para maíz y soja en Estados Unidos. La siembra de maíz alcanzó el 76% y la de soja el 67%, ambos ritmos por encima de las expectativas privadas y del promedio histórico. El 39% del maíz y el 32% de la soja ya muestran emergencia, reflejando un avance acelerado de la campaña.
En paralelo, el mercado energético continúa aportando soporte adicional al complejo agrícola. El petróleo permanece firme debido a la reducción gradual de los inventarios mundiales, aunque las recientes declaraciones de Donald Trump aportaron algo de alivio al mercado al anunciar la postergación de un posible ataque militar contra Irán mientras continúan las negociaciones diplomáticas en Medio Oriente.
La combinación de expectativas de una mayor demanda china, señales técnicas positivas y un mercado energético fortalecido permitió que los granos iniciaran la semana con un marcado tono alcista.
Sin embargo, los operadores mantienen cierta cautela debido a la falta de detalles concretos sobre el acuerdo comercial con China y porque la continuidad de la recuperación dependerá de que las promesas de compras comiencen efectivamente a reflejarse en nuevos negocios y embarques estadounidenses durante las próximas semanas.
Por Esteban Moscariello