“El año pasado fue malo por el sobrestock que se trasladó desde 2024 hacia 2025. Incluso los primeros buques enviados a Rusia este año todavía correspondían a fruta de la temporada anterior y eso afectó mucho los precios”, explicó el dirigente a Portal fruticola.

Sin embargo, indicó que el comportamiento del mercado durante la presente campaña ha sido positivo “y esperamos que siga así”.

En términos productivos, Sánchez explicó que se proyecta una cosecha más baja respecto de un año normal, con una merma que rondaría el 10%. 

Respecto de los principales desafíos que enfrenta el sector, el presidente de CAFI sostuvo que el foco está puesto en recuperar el consumo de la fruta, especialmente en América Latina. 

“La pera ha perdido mucho consumo por la calidad y por la ocasión de consumo. A diferencia de la manzana, que siempre está lista para comer, la pera necesita un proceso de maduración y eso muchas veces complica la rotación”, dijo.

Pese a ello, destacó que se trata de una fruta con importantes beneficios nutricionales y aseguró que la industria está trabajando en acciones de promoción y comunicación digital para acercarse nuevamente a los consumidores. 

Presencia en los mercados internacionales

Sánchez detalló que los principales compradores continúan siendo Estados Unidos, Rusia y Brasil. En el caso del mercado estadounidense, explicó que la principal variedad exportada es Bartlett, debido a que es una de las peras preferidas por los consumidores. 

“Estados Unidos produce Bartlett y Anjou, por eso son las variedades que más demanda tienen. Nosotros complementamos la oferta para dar continuidad durante todo el año”, señaló.

Finalmente, destacó que la pera argentina mantiene una presencia sostenida en los mercados internacionales gracias a la capacidad de guarda de la fruta y a una logística exportadora que permite abastecer distintos destinos durante gran parte del año.