La presunción de que enormes cosechas garantizan un ciclo favorable para las ventas de máquinas agrícolas puede no tener un anclaje firme en los hechos concretos.

Basta una mirada a lo que está ocurriendo ahora en Sudamérica para evaluar más detenidamente qué factores estimulan las decisiones de los productores a la hora de invertir.

Brasil

Brasil, por ejemplo, prevé una cosecha récord en 2026, con una estimación de 348,4 millones de toneladas, de acuerdo a lo informado por el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE).

Sin embargo, esa avalancha productiva no está empujando el sector de agromáquinas, al menos en la magnitud en que se podría esperar.

La Asociación Brasileña de Industrias de Maquinaria y Equipo (ABIMAQ) ya anticipó que estima una caída de -8% en las ventas de equipos previstas para 2026.

Esa proyección se correspondió con los flojos resultados que arrojó Agrishow 2026 (27 de abril-1° de mayo – San Pablo, Brasil).

En el caso de la maquinaria agrícola, la facturación por negocios concretados durante la feria reportó una disminución de -22% respecto a la edición 2025.

Tal parece que la cosecha récord no pudo torcer la tendencia que generan la apreciación del real y las altas tasas de interés, causantes de que los créditos no sean atractivos.

Argentina

En el caso de Argentina, las estimaciones preliminares pronostican una cosecha de 152 millones de toneladas, incluyendo 50 millones de toneladas de soja y más de 60 millones de toneladas de maíz, que se sumarían a los ya cosechados 30 millones de trigo y 6 millones de toneladas de girasol, por citar los cultivos más relevantes.

Esa buena noticia sintoniza con el sesgo positivo de los patentamientos de máquinas autopropulsadas, que en abril registraron un aumento de +88,1% respecto a marzo. No obstante, en el acumulado del año los números son más modestos, con un incremento de las matriculaciones de +5,2% respecto al primer cuatrimestre de 2025.

Según la División de Maquinaria Agrícola de la Asociación de Concesionarios de Automotores (ACARA), las ventas de abril reflejan el impulso que el sector recogió en Expoagro 2026 (10-13 de marzo – San Nicolás, Buenos Aires).

«La pregunta central ahora es si abril marca el inicio de una recuperación sostenida o si fue un pico de conversión post Expoagro. Los próximos 60 días van a separar expectativa de realidad», previene ACARA.

Anticipos

Una buena cosecha y una ola positiva de patentamientos tienen su contrapartida en los números para la campaña 2026/27.

Un indicio surgió de los preparativos del congreso A Todo Trigo 2026 (14-15 de mayo – Mar del Plata, Buenos Aires), organizado por la Federación de Acopiadores.

Si bien se considera que el clima puede acompañar, “el frente económico presenta desafíos significativos”.

Costos inquietantes

El fuerte incremento en el precio de los fertilizantes, que prácticamente duplicaron su valor en el último tiempo, impacta de lleno en la ecuación productiva.

Actualmente, el productor enfrenta inversiones cercanas a los U$S 1.500/hectárea en sistemas como trigo/soja de segunda, con márgenes ajustados.

En consecuencia, se plantea la disyuntiva de apostar todo a la producción agrícola o de invertir en tecnología de máquinas. Es difícil que se pueda todo junto.

Por Jorge Freites
Fuente: MaquiNAC