Esta selección destaca por combinar alto potencial productivo, buena experiencia de consumo y un desempeño sólido en postcosecha, factores cada vez más valorados por productores y exportadores.

De acuerdo con antecedentes del programa, IberPlum®9 se caracteriza por su cosecha tardía, que se extiende entre finales de febrero y la tercera semana de marzo en zonas como El Tambo, en la Región de O’Higgins, lo que permite extender la ventana comercial hacia mercados internacionales.

En términos técnicos, A.N.A Chile® destacó que la variedad presenta niveles de azúcar que oscilan entre 14° y 18° Brix, con un balance dulce-ácido que evoluciona durante el almacenamiento. A ello se suma una pulpa de color púrpura intenso, que aporta diferenciación en el consumo.

Otro de los atributos relevantes es su firmeza. La fruta puede permanecer varios días en el árbol sin perder consistencia y tiene una buena tolerancia al cracking frente a lluvias, un aspecto clave para resguardar la producción en periodos cercanos a cosecha.

En postcosecha, las evaluaciones indican que mantiene su crocancia y sabor tras más de un mes de guarda en frío. Incluso, hacia los 42 días, el perfil organoléptico mejora, lo que permitiría asegurar una adecuada condición de llegada a destinos lejanos, particularmente en Asia.

Ciruela tardía gana interés en Chile por su productividad y vida de postcosecha
Una ciruela con una estética distintiva
En cuanto a su apariencia, esta ciruela presenta una piel moteada natural que la diferencia en el anaquel. Este atributo se vincula con tendencias de consumo en mercados específicos, donde frutas con estética distintiva, como las denominadas “tipo huevo de dinosaurio”, han ido ganando espacio.

Con estos antecedentes, IberPlum®9 se perfila como una opción a considerar para productores y exportadoras que buscan diversificar su portafolio con variedades de mayor valor y mejor desempeño en mercados de larga distancia.