Por Elida Thiery – La leche entera en polvo registró un incremento de 2,2%, llegando a 3,741 dólares por tonelada, al igual que la leche descremada en polvo, con 3% y 3.547 dólares, consolidándose como productos de referencia comercial. Para países como Argentina, donde la leche en polvo es una clave en la exportación, esta mejora abre una ventana de oxígeno en un contexto de márgenes ajustados y presión impositiva que no cede, mientras los precios al productor siguen por debajo de los costos.

En contraste, la manteca volvió a caer (-2,6%, 5.525 dólares), profundizando un ciclo de debilidad que ya se había observado en las rondas anteriores, contrastado por la grasa anhídrida de leche, con 1,1% y 6.461 por tonelada.

Las mayores subas se dieron en la manteca en polvo (9% y 3.467); en la mozzarella (4,7% y 4.010); y la lactosa (3,7% y 1.522).
Más allá del repunte puntual, la sensación bajista persiste, ya que en los mercados de futuros se sostiene el horizonte de debilidad, por la volatilidad en los costos logísticos y las tensiones geopolíticas.

El evento mostró que el mercado lácteo internacional sigue tensionado, con un rebote parcial que no alcanza para disipar las bajas, mientras la prudencia sigue orientando los negocios.

Fuente: El ida por el campo