REGISTRO TÉRMICO y APORTES HÍDRICOS

Durante el mes de abril, se registraron temperaturas máximas de 27 °C  y mínimas de 4°C, mientras que la temperatura media mensual se ubicó en 15 °C en el área cubierta por la Red de Estaciones Meteorológicas (REM). En cuanto a las precipitaciones, en el sudoeste bonaerense se registró un valor promedio acumulado de 55 mm, un 17% menos que la media mensual de los últimos diez años (2016-2025).

Los suelos registran elevados perfiles de humedad. Las copiosas lluvias del mes consolidaron la tendencia general de una mayor superficie bajo condiciones de exceso de humedad, particularmente en el este, sudeste y gran parte del centro del área.

Esta condición favorece la preparación de una buena cama de siembra para la campaña de fina, ya que garantiza una adecuada disponibilidad de agua en el suelo.

Sin embargo, impone limitantes operativas para la actual cosecha de gruesa debido a la falta de piso en los lotes y a la dificultad del secado de los granos en la planta, retrasando la trilla.

SITUACIÓN GENERAL DE LOS CULTIVOS DE GRUESA

La campaña de cultivos de verano transita su etapa de cosecha en un contexto de marcada heterogeneidad regional. Las labores de girasol se encuentran prácticamente finalizadas en toda el área de estudio, con rindes levemente superiores a la media.

En contraste, la cosecha de soja y maíz presenta un avance general por debajo de lo habitual para la época, reflejando las dificultades operativas registradas en distintas zonas.

Desde el punto de vista productivo, los cultivos mantienen en términos generales una condición favorable, con expectativas de rendimiento sostenidas en buenos niveles.

En este marco, el maíz se posiciona como el cultivo más destacado de la campaña, con planteos tardíos que lograron consolidar su potencial, mientras que la soja exhibe resultados variables, aunque en su mayoría en torno o por encima de los promedios históricos en amplios sectores del área de estudio.

PRONÓSTICO DEL TIEMPO

Los mayores acumulados se prevén sobre el este y sudeste del área, con registros que podrían superar los 50– 75 mm e incluso alcanzar valores
superiores de manera localizada. Este patrón refuerza la persistencia de un gradiente hídrico regional, con una mayor recurrencia de eventos sobre el este, mientras que el oeste mantendría un escenario relativamente más estable y con menores aportes.

Para el mismo período , el riesgo de ocurrencia de heladas se concentra principalmente sobre el centro-oeste del área de estudio, abarcando sectores del oeste bonaerense y La Pampa. En estas zonas, la probabilidad se ubica en valores moderados a altos,  con núcleos que superan el 70–80%.