El impulso principal proviene del fuerte desempeño del aceite de soja y del mercado energético, donde el Brent y el WTI registran subas significativas. A esto se suman factores técnicos y compras especulativas que continúan sosteniendo el tono positivo del mercado, con avances cercanos al 0,6% en las primeras horas de la rueda.
El respaldo también proviene de la demanda industrial en Estados Unidos, donde la molienda se mantiene firme, impulsando especialmente a los subproductos. En paralelo, el clima sigue siendo un factor de atención: si bien la siembra avanza a buen ritmo, la irregularidad de las lluvias y los excesos de humedad en algunas regiones generan incertidumbre productiva. El mercado espera además nuevos datos del USDA sobre el progreso de siembra, que podrían aportar mayor claridad en el corto plazo.
Sin embargo, el escenario alcista encuentra límites en la abundante oferta global, particularmente desde Sudamérica, donde la producción récord continúa pesando sobre el balance de oferta y demanda. Aun así, la sólida demanda por soja brasileña sostiene las primas en los puertos y actúa como un factor de equilibrio, manteniendo al mercado en una dinámica de firmeza, pero con alta volatilidad.
Por Esteban Moscariello


