El tratado, aprobado por el Congreso brasileño el pasado 17 de marzo, entrará en vigor de forma provisional este 1 de mayo.
Entre sus principales disposiciones, contempla la reducción progresiva de aranceles para el 91% de los productos importados por Mercosur y el 95% de los productos provenientes de la Unión Europea en los próximos años.
Asimismo, el acuerdo incorpora mecanismos de salvaguardas bilaterales, que permitirán aplicar medidas temporales para proteger sectores productivos ante un aumento significativo de las importaciones.
Oportunidades para el agro brasileño
Desde el Ministerio de Agricultura y Ganadería (Mapa) destacaron que la entrada en vigor del acuerdo abre un nuevo escenario para el agro brasileño. Según André de Paula, jefe de la cartera agrícola del país sudamericano, se trata de un avance clave que podría generar beneficios concretos para diversas cadenas exportadoras.
Entre los sectores con mayores perspectivas figuran la citricultura, el café, la fruticultura y la carne bovina. En particular, el jugo de naranja podría fortalecer su competitividad en Europa, al igual que el café soluble y las frutas frescas.
Para el ministro, la promulgación del decreto no representa el cierre del proceso, sino el inicio de una nueva etapa en las relaciones comerciales entre ambos bloques, con el potencial de dinamizar las exportaciones agroindustriales de Brasil en el mediano y largo plazo.


