El gobierno argentino informó del avance en la licitación para la privatización de la Hidrovía Paraguay-Paraná (HPP), señaló en un reporte difundido por medios de ese país, que aprobó la evaluación técnica inicial que deja en competencia a solo dos empresas internacionales para el proyecto.
Se trata de Jan de Nul y DEME, ambas de origen belga. La administración del presidente Javier Milei dio a conocer que estas determinaciones marcan el inicio de una etapa considerada clave para el proceso.
Las decisiones asumidas ocurren en medio de objeciones, cuestionamientos sobre la transparencia y el diseño de los correspondientes pliegos.
Según una publicación del portal Economis, la Hidrovía concentra cerca del 80% de las exportaciones de granos, lo que la convierte en un activo central para la economía argentina y en un foco de disputa política y empresarial.
Dentro del marco jurídico y que consta en el acta oficial, la Comisión Evaluadora gubernamental tomó en cuenta que las dos compañías cumplían con los requisitos técnicos, operativos y financieros exigidos.
Hidrovía
Ahora prosigue la evaluación de los planes de trabajo de ambas empresas, esta instancia definirá cómo se llevará a cabo la ejecución del dragado, balizamiento y otros servicios.
Del mismo modo, el pliego habilita la participación de socios o subcontratistas.
Cabe mencionar que ambas compañías ya operan en el mercado global del dragado y la infraestructura portuaria.
Entre los posibles beneficiarios destacan el Grupo Neuss y el expresidente Mauricio Macri, asociados a esquemas de negocios en infraestructura y energía.
Los medios argentinos también mencionan al Grupo Román (CSM) como actor con inserción local.
Además, emerge la figura de Santiago Caputo, un asesor cercano al gobierno de Milei. De quien se dice tiene sus vínculos empresariales lo acercan al proceso de licitación.
La Hidrovía es el principal corredor fluvial estratégico de 3.442 kilómetros que conecta los ríos Paraguay y Paraná desde Puerto Cáceres (Brasil) hasta Nueva Palmira (Uruguay). Facilita el transporte de más de 100 millones de toneladas anuales de granos, minerales y combustibles, integrando económicamente a Argentina, Bolivia, Brasil, Paraguay y Uruguay.


