El sorgo, un cultivo cada vez más estratégico en los sistemas productivos, podría dar un salto clave en estabilidad gracias a un descubrimiento científico que apunta directamente a uno de sus principales problemas: el brotado previo a la cosecha, una anomalía que puede generar pérdidas de hasta el 30%.
El avance surge de un trabajo conjunto entre la FAUBA, el CONICET y Advanta Semillas, que lograron identificar la región del genoma del sorgo asociada a este fenómeno, lo que permitirá acelerar el desarrollo de materiales más tolerantes.
Un problema que pega fuerte en el rinde y la calidad
El brotado precosecha ocurre cuando los granos germinan en la planta antes de ser cosechados, bajo condiciones de:
- Alta humedad
- Temperaturas elevadas
- Coincidencia de la madurez con el otoño
Además de afectar el rendimiento, deteriora fuertemente la calidad comercial e industrial del grano, generando pérdidas económicas importantes para el productor.
Un dato clave: no es un problema exclusivo de años Niño, sino que puede aparecer en distintos ambientes según las condiciones de campaña.
El hallazgo: una clave en el ADN del sorgo
El equipo de investigación —liderado por los especialistas Roberto Benech Arnold y Verónica Rodríguez— logró identificar un sector del cromosoma 9 vinculado a la dormición de la semilla, es decir, su capacidad de no germinar antes de tiempo.
Lo más relevante del descubrimiento es que:
- Este rasgo está separado del gen de enanismo (altura de planta)
- Permite mejorar tolerancia al brotado sin afectar la arquitectura del cultivo
Esto abre la puerta a híbridos que combinen buen rendimiento, facilidad de cosecha y mayor estabilidad.
El rol del mejoramiento genético
Desde Advanta destacaron que el avance ya tiene impacto directo en los programas de breeding.
“Nos permite seleccionar de manera más eficiente materiales con resistencia al brotado, logrando mayor estabilidad de cosecha y calidad de grano”, señalaron desde el área de investigación.
Además, remarcaron que:
- Se acelera el desarrollo de nuevos híbridos
- Se reduce el riesgo productivo
- Se mejora la previsibilidad para el productor
Articulación público-privada: un modelo que funciona
El trabajo, publicado en la revista Plant Biotechnology Journal, es también un ejemplo de articulación:
- FAUBA aportó el material genético
- Advanta sumó herramientas de genómica y marcadores moleculares
- El CONICET respaldó la investigación científica
Esta combinación permitió pasar del laboratorio a una solución concreta para el campo.
Un impulso clave para el futuro del sorgo
El descubrimiento no solo beneficia a una empresa, sino que queda disponible para todo el sector semillero, lo que podría acelerar mejoras en el cultivo a nivel general.
En un contexto de cambio climático y necesidad de diversificar sistemas, el sorgo gana terreno por:
- Su adaptación a ambientes restrictivos
- Menor requerimiento hídrico
- Buen desempeño en rotaciones
Ahora, con esta innovación, suma un factor clave: mayor estabilidad productiva.
Lo que viene
Con este avance, el objetivo es claro:
lograr híbridos que aseguren rindes estables, mejor calidad de grano y menor riesgo frente a condiciones adversas.
Un paso más para consolidar al sorgo como una alternativa cada vez más competitiva dentro del esquema productivo argentino.


