- En el plano geopolítico, resurgen las tensiones luego de nuevas amenazas de Donald Trump hacia Irán, apuntando a infraestructura clave como plantas eléctricas y puentes, y fijando un ultimátum sobre el Estrecho de Ormuz, lo que incrementa la volatilidad en los mercados energéticos.
- A pesar del impacto del petróleo, los granos comienzan a mostrar señales de desacople respecto a la energía, lo que limita la transmisión directa de la suba del crudo hacia los precios agrícolas.
- Desde el punto de vista climático, los pronósticos en Estados Unidos comienzan con condiciones secas al inicio de la semana, pero evolucionan hacia un escenario más húmedo con lluvias avanzando hacia las planicies occidentales, lo que podría reducir riesgos productivos en el corto plazo.
- El informe COT del viernes sorprendió al mercado al mostrar a los fondos como vendedores netos de aproximadamente 26.000 contratos de maíz, en contraste con expectativas que apuntaban a compras cercanas a 50.000 contratos.
- Además, el índice también registró ventas netas por unas 8.000 posiciones, reforzando la señal de cambio en el comportamiento de los fondos especulativos.
- Este movimiento marca la primera reducción significativa en la exposición compradora de los fondos en varios meses, luego de un período donde su participación había sido sistemáticamente mayor a lo esperado.
- En contrapartida, el sector comercial mostró un fuerte posicionamiento comprador, lo que sugiere estrategias de cobertura por parte de consumidores ante niveles de precios considerados atractivos.
- El interés abierto ha venido disminuyendo desde el inicio del nuevo trimestre, lo que evidencia la falta de ingreso de nuevos flujos de capital al mercado, especialmente del lado comprador en maíz.
- Esta dinámica podría estar asociada a una retirada táctica de los fondos en un contexto de menor liquidez, influenciado también por el feriado en gran parte de Europa que reduce la actividad al inicio de la semana.
- Desde el análisis técnico, los cereales presentan señales negativas, mientras que la soja y la harina se mantienen en un comportamiento lateral sin una tendencia definida.
- En el caso del aceite de soja, una apertura por encima de 69,17 en la posición mayo implicaría un gap alcista, aunque existen dudas sobre la capacidad del mercado para sostener ese movimiento en el tiempo.
- El cierre del Estrecho de Ormuz mantiene firme al petróleo, generando un soporte indirecto para los commodities agrícolas, aunque con menor correlación que en semanas previas.
- Los fondos continúan con una posición comprada elevada tras ocho semanas consecutivas de acumulación, pero comienzan a evidenciarse señales de agotamiento en ese posicionamiento.
- La semana estará marcada por una agenda macroeconómica relevante en Estados Unidos, con la publicación de los indicadores de inflación PCE y CPI que podrían influir en las expectativas de política monetaria.
- El informe WASDE de abril no genera expectativas de grandes sorpresas, por lo que su impacto en el mercado podría ser limitado en comparación con otros factores.
- Si bien los patrones estacionales de abril tienden a ser alcistas para los granos, los fundamentos actuales muestran mayor fragilidad, especialmente por la incertidumbre sobre el comportamiento de los fondos.
- En este contexto, la apertura podría mostrar firmeza inicial impulsada en parte por el petróleo, pero la falta de acompañamiento del flujo especulativo plantea dificultades para sostener subas.
- Sin el ingreso de nuevos fondos, el mercado de granos enfrenta un escenario más desafiante para consolidar una tendencia alcista en el corto plazo, aumentando el riesgo de correcciones.
Por Esteban Moscariello


