Con el respaldo de organismos multilaterales y socios estratégicos internacionales, la planta busca posicionar a Paraguay como un referente en innovación y sostenibilidad en la producción de fertilizantes.

62% del financiamiento

El presidente de Atome Paraguay, James Spalding, comentó que firmaron los préstamos con BID Invest, el banco de desarrollo neerlandés FMO, International Finance Corporation (IFC) del Grupo Banco Mundial, el Fondo Verde para el Clima (GCF) y el Banco Europeo de Inversiones, por un valor total de US$ 420 millones, que representa el 62% del financiamiento del proyecto.

Spalding señaló que la inversión total del megaproyecto asciende a US$ 650 millones y que, tras una larga negociación con los bancos y cumpliendo con todos los requisitos, en el marco de la Asamblea del BID se firmaron los contratos definitivos.

“Ahora, en los próximos 30 días estaremos cerrando la parte de capital, que asciende aproximadamente a US$ 240 millones. En paralelo, se están preparando todos los documentos y contratos, que ya están muy avanzados, para iniciar el movimiento de suelo en las afueras de Villeta, donde se cuenta con una zona franca otorgada por el gobierno”, explicó.

Agregó que cuentan con todos los socios estratégicos necesarios, incluyendo a la empresa contratista suiza Casale, que se encargará de entregar la planta “llave en mano” en un plazo máximo de 40 meses.

Spalding destacó que el doble grado de inversión es una demostración clara de la confianza de las calificadoras y refleja la estabilidad macroeconómica y las condiciones previsibles que Paraguay ofrece para atraer inversiones de este tamaño.

“Este proyecto comenzó entre 2021 y 2022, y ya en ese momento Paraguay, en el mercado de bonos de Nueva York, recibía buenas tasas a pesar de no ser un país grado de inversión. Sin lugar a dudas, este paso adicional genera aún mayor confianza y ayuda a reducir riesgos”, señaló.

Al tratarse de financiamiento de organismos multilaterales, estos aplican sus propios sistemas y ofrecen tasas muy competitivas, incluyendo fondos concesionales a largo plazo. Tal es el caso del Fondo Verde para el Clima, que aporta US$ 50 millones, un apoyo significativo para el sector privado de Paraguay y un reconocimiento al proyecto. El financiamiento total se estructurará a 15 años.