Tras varios ciclos atravesados por restricciones climáticas y vaivenes productivos, la campaña 2025/26 aparece como una revancha para el agro argentino. Las estimaciones ubican la producción total de granos en 160 Mt, consolidando un escenario de fuerte recuperación. La cosecha fina dejó números récord tanto en trigo (29,5 Mt) como en cebada (5,6 Mt), y las estimaciones de la cosecha gruesa dejan también un máximo para el maíz (62 Mt), en tanto el girasol tocaría su cosecha más alta del siglo (6,6 Mt). La soja queda por debajo de registros anteriores en términos de toneladas totales (48 Mt) pero mayormente explicado por una menor superficie, ya que los rindes se estiman superiores a los de la campaña pasada.

Este salto en la oferta tendría su correlato en el frente externo: las exportaciones de granos y derivados podrían trepar a 113 Mt, un volumen sin precedentes que superaría en casi 10 Mt el récord previo de la campaña 2018/19, impulsado por un máximo histórico en los despachos de granos. En este contexto, y considerando los precios de exportación vigentes para cada producto, se proyecta que el ingreso de divisas del sector en el Mercado Libre de Cambios alcance US$ 34.530 millones en 2026.

Este número sería prácticamente idéntico al del año 2025: el sector Cereales y Oleaginosas aportó US$ 34.600 millones en el MLC según datos del BCRA. No obstante, contemplando que en los primeros tres meses y medio del año pasado estuvo vigente el llamado “dólar blend” que permitía liquidar el 20% de las exportaciones en el dólar CCL, se estima el total de divisas ingresadas contemplando ambos mercados alcanzó US$ 36.160 millones. 

Con relación a los precios, y en base a los valores vigentes a la fecha para el nuevo ciclo, la relativa mejora en el precio promedio de exportación para las oleaginosas y sus derivados industriales se compensa mayormente con las menores cotizaciones que se registran para la exportación de los cereales. Sin embargo, el “adelantamiento” de liquidaciones el último septiembre cuando estuvo vigente la eliminación temporaria de derechos de Exportación (DEX) explican la leve corrección interanual que se estima para el ingreso total de dólares del agro en 2026. 

El efecto intertemporal de dicho esquema se observa especialmente en el último trimestre del 2025, cuando el ingreso de divisas del agro tocó mínimos desde 2005 para igual período. La expectativa es que, a partir de marzo, con el ingreso de la cosecha gruesa, la tendencia termine de revertirse y la liquidación mensual de divisas del agro para prácticamente todos los meses que siguen se ubique por encima del promedio del último lustro. 

En cuanto a la recaudación por Derechos de Exportación para el año vigente, y tomando en cuenta los seis principales complejos del agro (soja, maíz, trigo, sorgo, cebada y girasol), se proyecta un ingreso para el Estado Nacional de US$ 4.650 millones, prácticamente sin cambios respecto del año pasado. En este sentido, la reciente reducción en las alícuotas para los principales productos del agro compensa el efecto que tuvo en septiembre de 2025 la registración de ventas al exterior libres de retenciones, manteniendo el aporte total del campo en concepto de derechos de exportación relativamente estable. Cabe aclarar que la proyección para el año 2026 se realiza sobre la base de que las alícuotas anunciadas a comienzos de diciembre se mantendrán vigentes durante todo el año próximo. 

Producto por producto, el complejo soja aportaría US$ 3.420 millones, apenas por debajo del año 2025 (-6% i.a.). En segundo lugar, se erige el complejo maíz, con US$ 720 millones (+30% i.a.). El trigo se proyecta aporte US$ 300 millones (+21% i.a.). Destaca el aumento en el aporte del complejo girasol producto del mayor volumen proyectado a exportar y mejores precios internacionales, con un estimado de US$ 115 millones (+60% i.a.).

Por Tomás Rodríguez Zurro – Emilce Terré
Bolsa de Comercio de Rosario