Esta iniciativa busca impulsar la adopción de prácticas agrícolas sostenibles y regenerativas en el país como parte de su estrategia de conectar la producción de granos con clientes interesados en reducir sus emisiones de carbono y aumentar la trazabilidad de la cadena de suministro.
En este marco, Bunge y PepsiCo fortalecen su relación estratégica que comenzó en 2023, cuando PepsiCo Cono Sur se convirtió en pionera en el sector al certificar su aceite sustentable para frituras. Este aceite fue suministrado 100% por Bunge a través del programa Pro-S, que evaluó más de 100 mil hectáreas bajo criterios de sostenibilidad ambiental y social.
Marcos Quaine, gerente de Sustentabilidad de Bunge en Argentina, expresó: “Esta alianza con PepsiCo reafirma nuestro compromiso con prácticas que contribuyan a la reducción de emisiones de carbono y constituye el resultado concreto de trabajo colaborativo y sostenido entre ambas compañías. Iniciamos este recorrido con el desarrollo de mercadería certificada bajo nuestro programa Pro S, un proceso que nos llevó a adoptar un enfoque integral y de largo plazo.”
Santiago Desmery, Gerente Regional de aceites de PepsiCo, expresó: "La forma en la que nos abastecemos y producimos nuestras materias primas es un eje central de nuestra agenda de sustentabilidad. Como parte de nuestra estrategia global PepsiCo Positive (PEP+) y en alianza con Bunge, ya hemos implementado acciones concretas que nos permitieron generar y reportar un impacto positivo en el aceite de girasol, en el marco de nuestro programa de Agricultura Regenerativa. Este año vamos a continuar ampliando el alcance del programa, incorporando el volumen de aceite de soja y reforzando nuestro compromiso con una cadena de valor cada vez más responsable y sostenible."
Un programa adaptado a la lógica productiva de Argentina
La agricultura regenerativa consiste en fijar carbono atmosférico en el suelo a través de prácticas agrícolas que ayuden a nutrir la tierra y aseguren la sostenibilidad a largo plazo. Para eso, se requiere evaluar el carbono en suelo y otros indicadores ambientales a lo largo del tiempo, lo cual implica realizar mediciones continuas durante varios ciclos productivos.
En Argentina, la actividad agropecuaria se organiza en rotaciones de cultivos, por lo que en un período de 4 a 5 años se suceden distintas especies en un mismo establecimiento. Buscamos revalorizar la rotación a través de las prácticas regenerativas en las áreas cultivadas, conectando con las cadenas de alimentos, ingredientes y combustibles. Esta estrategia nos permite conectar con nuestros clientes para una cadena de suministro sostenible y regenerativa de soja, trigo, maíz, cebada, girasol, sorgo, camelina, colza y cártamo.
El Programa de Agricultura Regenerativa forma parte de las soluciones de sustentabilidad de Bunge, orientadas a promover prácticas responsables, mejorar la rentabilidad, fortalecer la cadena de valor e impulsar la innovación.


