La ganadería está emitiendo buenas noticias para el segmento argentinos de los equipos forrajeros.

“La producción de cría pasa por un momento soñado y merecido”, señala Nicolás Razzetti, analista del mercado ganadero.

Esa situación ha llegado “luego de soportar durante años la traslación que los demás eslabones hicieron de las ineficiencias propias de la cadena o los perjuicios causados por las políticas macroeconómicas y sectoriales”, agrega.

En los últimos remates especiales “se alcanzaron precios récord que muy probablemente se transformen en nuevo piso en poco tiempo más y en tanto se vaya acabando la zafra”, remarca Razzetti.

Contagio

“Quizás sea este el primer año de buenos resultados económicos para los ganaderos que al tener un negocio de largo plazo necesitan de la consolidación de la estabilidad para despertar el interés de los que siguen en el rubro y contagiar a otros a que se metan”, puntualiza el analista.

“Sin esa inversión, el crecimiento del rodeo quedará atado a la mejora de la eficiencia reproductiva y eso implica más destete”, añade.

“Para lograrlo tiene que haber más eficiencia, lo que no viene sólo ni tampoco por el amor que un ganadero le pueda tener a sus vacas. Eso es también consecuencia de la evidencia. Si los números dan bien se avanza en ese sentido”, subraya.

“La recría es la otra que se sube al podio ganadero. Hay pasto, rebrota el natural y las pasturas implantadas al tiempo que las cuentas dan bien para los que quieren hacer verdeos de invierno”, evalúa.

Engorde

“También hay rentabilidad en el engorde a corral. Así lo indican los datos de la Cámara de Feedlot y eso se desprende a su vez al tomar en consideración los valores de compra venta de ganado”, comenta Razzetti.

“El gordo de feedlot ronda los $ 3.400/3.500 y eso mismo vale una ternera que se encierra en los corrales. El maíz disponible se pagó $ 210.000. La relación es 15 a 1”, expresa.

“Los que no la están pasando bien, dentro de los eslabones de la producción, son los ganaderos que producen novillos para exportación”, previene el analista.

“También entre los industriales los que no la pasan bien son los ligados al negocio internacional, llamativamente”, acota.

Retenciones

“Siguen rigiendo las retenciones de 6,75% para la venta de la carne que no va a China que es cerca de la mitad del total y la de más valor, la que se debería producir en una cadena virtuosa y no la que sale de la faena de vacas de descarte”, agrega.

“Al menos el peso de ese producto no debería ser tan importante en términos porcentuales. De hecho, Uruguay viene reduciendo la participación de China en sus exportaciones y apuntalando los mercados de valor”, afirma Razzetti.

Las empresas piden cambios fiscales que le devuelvan competitividad al negocio, incluyendo tasas municipales, ingresos brutos y costos laborales.

“La caída de la competitividad exportadora se refleja en los números. En volumen en abril se despacharon 60.000 toneladas”, refiere Razzetti.

“Eso significó un aumento de 20% respecto de marzo, pero se sigue 17% debajo de abril del año pasado y por otra parte en el acumulado del año las ventas al extranjero fueron 25% inferiores”, concluye.

Fuente: MaquiNAC