Un relevamiento reciente sintetiza los niveles alcanzados para un set de indicadores objetivos que permiten caracterizar el estado actual y el desempeño reciente de las startups incubadas. Por otro lado, resume, desde la mirada de los emprendedores, los principales aportes realizados por CREALab a la innovación, al desarrollo personal, al de las startups, al ecosistema AgTech de la Argentina y al Movimiento CREA.
El programa de incubación de startups CREAlab nació a partir de una demanda simple y recurrente: emprendedores tecnológicos, muchas veces sin contacto previo con la realidad del ámbito agropecuario, empezaron a golpear las puertas de CREA para preguntar si las soluciones que estaban desarrollando estaban alineadas con los problemas y necesidades del agro. La respuesta institucional fue, desde el inicio, más activa que discursiva: escuchar, devolver, conectar.
Con el tiempo, esa dinámica se ordenó, evolucionó y término consolidándose como una incubadora, con un proceso ordenado de trabajo, una metodología específica, y el involucramiento de capacitadores y mentores expertos. Un espacio con una propuesta de valor clara y definida que, con el tiempo, se fue ajustando a las necesidades de las startups que transitaban el proceso de incubación.
El Informe de Impacto CREALab 10 años, elaborado por el Área de Innovación de CREA, resume los principales resultados obtenidos a partir de un relevamiento realizado con 71 de las 74 startups que atravesaron el proceso de incubación. Combina indicadores cuantitativos objetivos alcanzados por las startups con percepciones cualitativas relacionadas con los aportes que el programa ofreció a los emprendedores, a las startups, al ecosistema de innovación y al Movimiento CREA. El resultado: una fotografía amplia y poco habitual de los resultados obtenidos a partir de la ejecución de este tipo de programas.
Empleo, valuaciones e internacionalización
Según el informe, al momento del relevamiento el 54% de las empresas se encontraban plenamente activas, mientras que un 6% se encontraba con un nivel de actividad basal. En el otro extremo, el 38% ya estaba inactivo. El 3% restante había sido vendido.
En materia de empleo, las empresas activas (38 al momento de realizar las entrevistas) habían generado 735 puestos de trabajo, de los cuales 635 eran empleos full time. Si se amplía el universo a todas las startups relevadas —incluyendo activas, parcialmente activas, inactivas y vendidas—, el total de puestos de trabajo generados ascendía a 998 empleos.
El informe también registra que 20 empresas activas informaron valuaciones convalidadas por inversores, con un valor acumulado de US$ 258 millones. Sumando valuaciones convalidadas informadas por empresas parcialmente activas, vendidas e inactivas, la valuación acumulada supera los US$ 269 millones.
En el plano comercial, 31 empresas activas reportaron una facturación anual agregada cercana a US$ 68 millones. En cuanto a la cantidad de clientes, de las 38 empresas activas, 29 pudieron cuantificar el número exacto de clientes que poseían al momento del relevamiento: en conjunto, reportaron 2547 clientes, con cantidades por empresa muy dispares, diferencias que, en buena medida, se asocian a las particularidades de los modelos de negocios y segmentos de mercado explorados por cada una de ellas.
La internacionalización aparece como otro hito relevante: 19 empresas activas se encontraban internacionalizadas (50% de las activas), número que crecía a 25 cuando se consideraban las empresas vendidas, parcialmente activas e inactivas. Los principales países a los que se internacionalizaron las empresas fueron Uruguay, Brasil, Paraguay, Estados Unidos y Chile, aunque las operaciones internacionales se expandieron también a otros continentes. Solo por citar un ejemplo, en Europa, España fue un país destino bastante mencionado.
Impacto medible: tecnologías que operan en el agro real
Más allá de los indicadores mencionados, el informe pone el foco en un punto clave: el impacto tangible que generan estas empresas. En agricultura extensiva, por ejemplo, se reportan tecnologías que todos los años relevan millones de hectáreas, plataformas que gestionan grandes volúmenes de grano y herramientas aplicadas a labores, logística, almacenamiento, trazabilidad y comercio.
En ganadería y lechería, el informe menciona soluciones que permiten realizar el monitoreo anual de cientos de miles de cabezas, el seguimiento de la disponibilidad forrajera sobre centenares de miles de hectáreas, plataformas que permiten comercializar grandes cantidades de hacienda y, en lechería, tecnologías que impactan sobre la crianza en decenas de miles de terneros.
La conclusión del documento es clara: aunque heterogéneas, las métricas agregadas muestran que una porción significativa de las startups incubadas logró desplegar soluciones en entornos productivos reales, con impactos operativos, ambientales, comerciales y productivos verificables.
Del networking al desarrollo estratégico
La otra gran contribución del informe es mas cuanlitativa, pero igual de relevante: describe la evolución de la propuesta de valor de CREALab.
En una primera etapa (2014–2018), los emprendedores valoraron, sobre todo, el acceso a la Red CREA: la posibilidad de realizar validaciones tempranas, contrastar supuestos y conectarse con productores y técnicos. En la segunda (2019–2024), con el fortalecimiento institucional del programa y la profesionalización de su metodología, el peso relativo de los aportes reportados se trasladó hacia cuestiones relacionadas con el desarrollo estratégico: planificación, enfoque, consolidación de negocio, desarrollo de capacidades emprendedoras y adquisición de herramientas para crecer, entre otras.
Ese corrimiento no implicó que la vinculación dejara de ser un aporte importante. Al contrario: cuando los emprendedores son consultados sobre los aportes realizados por CREALab al ecosistema, la vinculación es el tipo de aporte mas citado. En otras palabras: a nivel empresa, con el tiempo se vuelve más crítico el “cómo crecer”; a nivel ecosistémico, sigue siendo central el “con quién conectarse”.
CREALab como nodo ordenador de la relación entre la innovación y el agro
El documento sostiene que CREALab opera en varios niveles al mismo tiempo: fortalece startups, articula actores, mejora la calidad de la interacción entre el mundo emprendedor y el mundo productivo, y refuerza el posicionamiento de CREA como institución de referencia en innovación agropecuaria.
Desde la mirada de los emprendedores, ese rol se expresa en tres aportes estratégicos hacia la Red CREA: dinamizar la innovación (facilitando interacción y adopción), funcionar como filtro y validador de tecnologías (contribuyendo a reducir riesgos de adopción) y sostener la imagen de CREA como organización de vanguardia en materia de innovación.
Diez años después, el informe deja en claro que los efectos de un programa de incubación no suelen ser inmediatos ni lineales. Se manifiestan como procesos acumulativos de aprendizaje, validación, articulación y construcción de capacidades.
CREAlab: Reporte de Impacto 10 años.


