Las precipitaciones registradas en las últimas horas dejaron aportes desiguales en distintas localidades del centro bonaerense y el oeste del país, reflejando un patrón de alta variabilidad espacial, en línea con lo señalado por el Informe Agrometeorológico Semanal del INTA correspondiente al 4 de febrero de 2026

Registros de lluvias relevados a campo

De acuerdo con los datos reportados por productores y observadores locales, los acumulados más destacados fueron los siguientes:

  • Buchardo (Córdoba): 34 mm, acumulados en los últimos eventos.
  • Villegas Norte (Buenos Aires): 30 mm.
  • Henderson (10 km al Este): 28 mm, tras sumar 22 mm durante la última noche.
  • Catriló (La Pampa): 12 mm.
  • Los Ceibos – Gardey (Buenos Aires): 7 mm.
  • Recalde (Buenos Aires): 6 mm.
  • Tandil ciudad: 5 mm.
  • Dolores ciudad: 5 mm.
  • La Celina, Tandil: 4 mm.

Los registros confirman un alivio puntual, aunque insuficiente en varias zonas para revertir plenamente los déficits hídricos acumulados durante enero.

El contexto climático general

Según el informe del Instituto de Clima y Agua del INTA, durante la última semana se registraron lluvias en gran parte del país, con eventos más significativos en el NOA y Cuyo, donde se destacaron acumulados de 72 mm en Metán y Famaillá. En contraste, gran parte de la región Pampeana mostró valores normales a inferiores a lo normal, con déficits marcados en sectores del centro y sur

El modelo de balance hídrico indica que los niveles de agua útil en el suelo continúan siendo muy bajos en el sudoeste y sur de la región Pampeana, incluyendo áreas del oeste y sur de Buenos Aires, La Pampa y el sur de Córdoba. En el centro del país predominan condiciones intermedias, con alta variabilidad espacial, mientras que el norte argentino mantiene reservas buenas a muy buenas.

Temperaturas elevadas y estrés en los cultivos

El informe también señala que las temperaturas máximas medias de la última semana se ubicaron entre 30 y 38 °C en el centro y norte del país, con anomalías de 2 a 4 °C por encima de lo normal, lo que incrementó la demanda atmosférica y limitó el impacto efectivo de las lluvias en los perfiles del suelo.

En este marco, los cultivos de soja y maíz, especialmente los planteos tempranos y de segunda, continúan atravesando situaciones de estrés hídrico, mientras que el girasol mantiene un estado general más favorable.

Un alivio necesario, pero todavía insuficiente

Las lluvias recientes representan un aporte oportuno en varias localidades, especialmente en sectores que acumulaban semanas sin precipitaciones. Sin embargo, el escenario sigue marcado por una recuperación parcial y muy localizada, que obliga a mantener la atención sobre los próximos eventos pronosticados y su distribución efectiva.

El INTA anticipa que en las próximas dos semanas podrían registrarse nuevas lluvias de variada intensidad, con mayores acumulados en el norte y centro-este del país, aunque el sur pampeano continuaría con registros más limitados