La medida dispuesta por el Senasa fue tomada ante la imposibilidad de controlar que los animales tratados con estas sustancias no sean faenados con destino a la exportación, especialmente a la Unión Europea. De esta manera, por 180 días no podrán usarse ni comercializarse.
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) resolvió
suspender por el término de 180 días el uso y comercialización de hormonas de
crecimiento en vacunos ante la imposibilidad de controlar que los animales
tratados con estas sustancias no sean faenados con destino a la exportación,
especialmente a la Unión Europea.
La disposición, adoptada por 266/03 publicada en el Boletín Oficial modificó
la 156 del 15 de febrero de 2002, por la cual se había autorizado, también por
un plazo de 180 días, el uso de “implantes subcutáneos” en bovinos.
LA RESOLUCIÓN. Ahora modificada, establecía además un “Sistema de
Seguimiento y Control de Hormonas Anabolizantes” que, según se indica en los
fundamentos de la medida, demostró ser ineficaz para controlar el uso y la
comercialización de estas sustancias en el país.
La decisión apunta a evitar que por falta de auditorías confiables la hacienda
implantada pueda ser faenada con destino a Europa donde el consumo de estas
sustancias está terminantemente prohibido, lo cual provocaría serios problemas
en el mercado que demanda los cotizados cortes de la cuota Hilton, indicaron
fuentes del Senasa.
DIFERENTES REACCIONES. La restricción, aunque temporal, causó
incomodidad entre los productores de hacienda a corral o feedlots, donde el
habitual uso de anabólicos se tornó más frecuente a partir del aumento del
precio de los granos con los cuales se preparan los alimentos balanceados para
el ganado.
En cambio fue bien recibida por los principales frigoríficos exportadores ya
que la suspensión elimina el riesgo que su uso representa para la conservación
de los mercados europeos.
El efecto de los anabólicos, también llamados precursores de crecimiento, es
aumentar el índice de conversión de kilos de alimento que se le proporciona al
ganado en carne.
Para las autoridades sanitarias de Estados Unidos el consumo de carne
proveniente de hacienda tratada con anabólicos no representa ningún peligro
para la salud humana y su uso y comercialización esta permitido.
En la Argentina, se adoptó un criterio similar y no existen impedimentos para
la venta de carne obtenida con anabólicos que se comercializa en carnicerías y
especialmente en supermercados, indicaron los operadores del sector.
FUNDAMENTOS. En los fundamentos de la resolución, el Senasa destacó
que realizadas “auditorías a distintos niveles de la cadena de
comercialización” de la carne se observó que “el grado de cumplimiento
efectivo en la implementación del sistema no es satisfactorio, máxime teniendo
en cuenta el tiempo ya transcurrido desde su puesta en vigencia.
También indica que suspendió por 180 días “la validez de los certificados
de uso y comercialización de los productos hormonales anabolizantes que se
administren por implante subcutáneo de uso en medicina veterinaria”.
Asimismo, determina que “las firmas titulares de los certificados” de esos
productos “deberán presentar ante la Dirección de Agroquímicos, Productos
Farmacológicos y Veterinarios” en los próximos 30 días “las existencias
en depósito de los productos terminados” y de principios activos.
Por último determina que en el período indicado la citada Dirección deberá
“efectuar las medidas correctivas al sistema” de control a fin de “garantizar
la rastreabilidad del uso y comercialización” de los anabólicos.