La campaña de maíz 2025/26 cerró su etapa de siembra en la región de influencia de la Bolsa de Cereales y Productos de Bahía Blanca (BCP) con un incremento interanual del 2% en el área implantada, que totalizó 2,24 millones de hectáreas. Sin embargo, el desarrollo del cultivo enfrenta un escenario climático desafiante, con déficit hídrico y altas temperaturas que condicionan su evolución.

Distribución regional y predominio de planteos tardíos

En la zona norte, se sembraron cerca de 0,8 millones de hectáreas, con un crecimiento interanual del 1%. El avance estuvo limitado por anegamientos registrados en la pre-campaña, que impidieron concretar la intención inicial de siembra. En el noroeste bonaerense y noreste pampeano predominaron los planteos tardíos, que representan alrededor del 70% del área, mientras que en el noreste de Buenos Aires se observó una mayor proporción de siembras tempranas, alcanzando también el 70%.

La zona centro concentró la mayor superficie, con 1,17 millones de hectáreas, lo que implica un aumento del 2% interanual. Allí se consolidó un claro predominio de planteos tardíos, con una relación cercana al 80% frente a los tempranos, favorecida por condiciones ambientales más estables durante la implantación.

En tanto, la zona sur aportó 0,27 millones de hectáreas, siendo la de menor participación relativa. En esta región prevalecieron estrategias tardías y de baja densidad, adaptadas a los menores aportes hídricos característicos del área.

Estado de los cultivos de verano: fuerte heterogeneidad

El informe de la BCP señala que los cultivos de girasol presentan en general muy buen desarrollo, con los lotes más adelantados ingresando en llenado de granos. La soja, en cambio, muestra un comportamiento más dispar: algunos lotes de primera presentan muy buen desarrollo y floración, mientras que otros detuvieron su crecimiento por falta de agua y altas temperaturas. En el caso de la soja de segunda, se reportan dificultades de implantación por escasez de humedad.

El estado del maíz es particularmente variable, dependiendo de la fecha de siembra, la localización y la disponibilidad hídrica. La amplia ventana de implantación —entre mediados de septiembre y fines de diciembre— genera una marcada diversidad fenológica y de demanda de agua. En general, los maíces tardíos del sudoeste bonaerense y sudeste pampeano muestran una mejor condición, mientras que en el norte y centro bonaerense las siembras tardías se ven más afectadas por la restricción hídrica estival.

Clima: lluvias por debajo de lo normal y mayor demanda de agua

Durante enero, las precipitaciones fueron muy inferiores a la media histórica, con un acumulado promedio de 28 mm en el área de cobertura de la Red de Estaciones Meteorológicas (REM). Este escenario, sumado a las altas temperaturas y a la elevada demanda hídrica de los cultivos —especialmente aquellos que atraviesan la etapa crítica de floración—, podría comprometer el resultado final, sobre todo en lotes con menores reservas iniciales.

Hacia fines del mes, se observó una leve recuperación de las reservas hídricas en La Pampa, aunque en paralelo se registró un corrimiento del déficit hacia el este del área BCP, donde aumentó la superficie bajo condiciones de sequía.

Pronósticos: alivio parcial en algunas regiones

De acuerdo con los pronósticos, se espera un escenario de precipitaciones significativas sobre La Pampa y el centro bonaerense, sin probabilidad de eventos extremos de altas temperaturas. Este panorama podría aportar cierto alivio, aunque la evolución del clima seguirá siendo determinante para el desempeño de los cultivos en las próximas semanas.