Los precios de la soja iniciaron la semana con leves subas en la Bolsa de Chicago (CBOT), en una jornada en la que los operadores pusieron el foco tanto en los fundamentos del mercado agrícola como en el escenario macroeconómico internacional. La debilidad del dólar frente a otras monedas se mantuvo como uno de los principales factores bajo seguimiento.

Durante la mañana del lunes 26, los contratos más operados de soja mostraron avances de entre 3,75 y 4,75 centavos por bushel. El contrato marzo se ubicó en torno a los 10,72 dólares por bushel, mientras que el mayo alcanzó los 10,83 dólares. En paralelo, los futuros de harina y aceite de soja también registraron ligeras ganancias en el mercado de Chicago.

 

Ajuste de posiciones y foco en la demanda

El mercado comenzó la semana con un ajuste de posiciones tras las recientes caídas, con especial atención puesta en la demanda de soja estadounidense, que se mostró firme en las últimas semanas. Este factor aportó sostén a los precios en un contexto de elevada sensibilidad a las señales externas.

Al mismo tiempo, los operadores siguieron de cerca el avance de la cosecha brasileña, cuya entrada al circuito comercial se intensifica a medida que progresa la recolección en las principales regiones productoras del país sudamericano, un elemento clave para la oferta global.

 

Expectativa por las decisiones de los bancos centrales

La semana estará atravesada por un alto volumen de eventos relevantes para los mercados financieros, con especial atención puesta en el denominado “Supermiércoles”. Ese día, tanto la Reserva Federal de Estados Unidos como el Comité de Política Monetaria de Brasil definirán sus decisiones de tasas de interés.

El consenso del mercado anticipa estabilidad en ambas tasas, tanto en Estados Unidos como en la Selic brasileña, desplazando el foco hacia los comunicados oficiales y las señales sobre un posible inicio de recortes en los próximos meses.

 

El contexto macro y la búsqueda de refugio

El escenario macroeconómico global continúa influyendo sobre el comportamiento de los precios. La debilidad del dólar, la evolución de los mercados financieros y el desempeño de los activos de refugio se mantienen en el radar de los inversores.

En este contexto, el oro alcanzó un récord histórico al superar los 5.000 dólares por onza, reflejando un clima internacional dominado por la incertidumbre y la búsqueda de cobertura frente al riesgo.

 

Clima extremo y tensión política suman volatilidad

Las condiciones climáticas en Estados Unidos aportaron nuevos elementos de análisis. Una ola de frío de magnitud inusual afecta a amplias zonas del país, con temperaturas extremas, fuertes nevadas y capas de hielo que interrumpieron la actividad normal.

Estas condiciones complicaron la logística, el transporte y el funcionamiento de la infraestructura, generando un impacto indirecto sobre el flujo comercial del sector agrícola.

En paralelo, el frente político sumó volatilidad a los mercados a partir de declaraciones públicas y mensajes de alto perfil que reforzaron la percepción de riesgo. La combinación de factores climáticos y políticos configuró un entorno dominado por la cautela, con el mercado atento tanto al contexto global como a los fundamentos propios del complejo sojero.

 

Por: Esteban Moscariello