El año 2025 dejó un dato histórico para la economía argentina: el mantenimiento del equilibrio fiscal, luego de años marcados por déficits crónicos. Según el Informe Nacional publicado el 25 de enero de 2026, el sector público nacional registró un superávit primario del 1,4% del PBI, mientras que el resultado financiero —una vez computados los intereses de la deuda— fue positivo en 0,2% del PBI
El contraste es fuerte si se lo compara con 2023, cuando el déficit primario alcanzó el -2,9% del PBI, lo que convierte al ajuste realizado entre 2023 y 2025 en un proceso “inédito y meritorio” por su rapidez y magnitud.
Cómo se logró el equilibrio fiscal
De acuerdo con el informe, la estrategia central del Gobierno fue ajustar el gasto público por debajo de la inflación, provocando una caída real de varias partidas. Entre los principales recortes se destacan:
- Empleo público
- Subsidios económicos
- Transferencias discrecionales a las provincias
En contraste, el gasto previsional y las asignaciones familiares, que se actualizan por inflación, tendieron a mantenerse constantes en términos reales. Sin embargo, el documento advierte que con la desaceleración de la inflación esta estrategia comienza a agotarse, lo que obliga a pensar en una nueva etapa de la política fiscal
Las señales de alerta detrás del superávit
Pese al resultado positivo, el informe identifica varios puntos de vulnerabilidad en las finanzas públicas. En particular, señala que el superávit financiero de 0,2% del PBI se explicó, en buena medida, por factores difíciles de sostener en el tiempo:
- Aplicación de impuestos altamente distorsivos, como el impuesto al cheque y los derechos de exportación, por un equivalente al 2% del PBI.
- Caída de la inversión pública, que se redujo en 0,9% del PBI respecto de 2023.
- Intereses de deuda no contabilizados como gasto, estimados en 0,8% del PBI, que se registran como aumento del endeudamiento.
Estos elementos, advierte el documento, muestran que el equilibrio fiscal alcanzado aún no es sólido y requiere cambios más profundos para sostenerse en el tiempo

El peso de los impuestos distorsivos y la falta de infraestructura
El informe remarca que para avanzar en una integración más eficiente con el mundo, resulta imprescindible eliminar impuestos nocivos para la producción, como los derechos de exportación y el impuesto al cheque, además de mejorar la infraestructura.
Al mismo tiempo, subraya que el orden macroeconómico no puede sostenerse si la deuda pública vuelve a crecer, lo que refuerza la necesidad de pasar de una lógica de ajuste cuantitativo a una etapa de mejora en la calidad del gasto y de los tributos.
El desafío federal: provincias y municipios
El análisis se vuelve aún más complejo cuando se incorporan las cuentas de provincias y municipios, que agregan 4,3% del PBI de presión tributaria adicional, basada en impuestos considerados altamente distorsivos como Ingresos Brutos, Sellos y tasas municipales sobre las ventas.
Además, el informe advierte que en estos niveles de gobierno no solo no se observa una mejora espontánea, sino que la tendencia apunta a un deterioro de las finanzas públicas, con varias jurisdicciones ya en situación deficitaria. A esto se suma el rol clave de los gobiernos locales en la provisión de servicios esenciales para la calidad de vida y la competitividad productiva
Del ajuste al ordenamiento del Estado
La conclusión del documento es clara: haber logrado el equilibrio fiscal es un enorme logro, pero su consolidación exige un cambio de enfoque. La etapa que viene debe priorizar el ordenamiento del Estado, tanto en lo tributario como en la asignación de responsabilidades entre niveles de gobierno.
Entre las propuestas centrales se destacan:
- Un acuerdo de coordinación tributaria Nación–provincias, que elimine solapamientos.
- La creación de un “Súper IVA” que absorba impuestos provinciales y municipales como Ingresos Brutos y tasas locales.
- Una definición clara de responsabilidades: infraestructura interprovincial a cargo de la Nación y el resto bajo responsabilidad exclusiva de los gobiernos locales.
- Ordenamiento previsional integral, que incluya el sistema nacional y las cajas provinciales.
Un nuevo desafío estructural
El informe concluye que la Argentina enfrenta ahora un desafío distinto al del ajuste inicial: transformar el equilibrio fiscal en un proceso sostenible, capaz de mejorar la calidad del Estado y del sistema federal. Ordenar los impuestos, el gasto y los regímenes previsionales aparece como la condición necesaria para que el logro fiscal de 2025 no sea solo un hito coyuntural, sino el punto de partida de una transformación duradera.
Fuente: Informe Nacional 25-01-26.docx.pdf


