ESTADO Y POSIBLE EVOLUCIÓN DEL SISTEMA CLIMÁTICO
El enfriamiento del Pacífico Ecuatorial mantiene una moderada intensidad, tanto sobre su margen asiático (1) como sobre su margen americano (2), configurando un estado de “La Niña Débil, que contrasta con una amplia extensión con anomalías térmicas positivas sobre el Pacífico Medio (3), que modera su accionar.
Por su parte, los vientos polares redujeron un tanto su intensidad, disminuyendo levemente el enfriamiento del Estrecho de Drake (4), y haciendo que el Atlántico Sur presente grandes contrastes térmicos, con una amplia extensión fría sobre a la Costa Americana (5), mientras la Costa Africana exhibe grandes áreas calientes (6 y 7), cuya interacción causa el frecuente ingreso de aire marítimo hacia el interior de La Argentina y el Uruguay moderando la temperatura y produciendo lluvias moderadas.
Esta compleja interacción de factores antagónicos viene determinando una evolución climática favorable en sus rasgos generales, aunque no exenta de riesgos:
Fríos tardíos en el sur de la Región Pampeana.
Tormentas puntuales, con aguaceros torrenciales, vientos y granizo,
Un lapso seco y caluroso durante verano, causando estrés a los cultivos y pasturas e iniciando incendios en gran parte del área agrícola, salvo la franja atlántica de La Argentina y el Uruguay, que se ve favorecida por la entrada de aire marítimo.
Heladas Tempranas y Tormentas Localizadas en el otoño de 2026.
PRIMAVERA 2025 Y COMIENZO DEL VERANO 2026
Desde la Tormenta de Santa Rosa, pasando por la primavera 2025 y lo que va del verano 2026, el sistema climático conservó una actividad intensa pero contrastante, produciendo lluvias de muy variada intensidad e irregular distribución, así como fríos tardíos de consideración, e intensos calores tempranos.
Debido a que los episodios tipo “La Niña” son positivos en el Trópico, el norte de La Argentina, el Paraguay y el centro y el sur del Brasil recibieron lluvias abundantes, pero muy irregulares, con un foco de tormentas sobre la Región Oriental del Paraguay, y zonas aledañas, acompañadas por fuertes calores.
La mayor parte del resto del área agrícola del Cono Sur sufrió una acción levemente negativa por parte de “La Niña”, con un promedio de precipitaciones algo inferior a la media, pero afectado por marcados contrastes.
Desde fines del invierno hasta mediados de la primavera, una amplia extensión, comprendiendo gran parte de las Cuencas del Río V, la Laguna la Picasa y el Río Salado del Sur, recibió fuertes tormentas que provocaron la inundación de una amplia extensión de campos bajos.
Contrariamente, el sudoeste de la Región Pampeana observó un foco seco sobre el límite común de Córdoba, La Pampa, Santa Fe y Buenos Aires, acompañado por fuertes calores, dando un balance hídrico negativo, causando estrés a los cultivos y pasturas e iniciando incendios de pastizales.
VERANO 2026
El sistema climático inició el verano 2026 en un estado “La Niña Débil” , pero evolucionando en forma positiva, esperándose que alcance un “Neutral Cálido” hacia el final de la estación, mientras los vientos polares reducirán su intensidad, mejorando las perspectivas climáticas
No obstante, el patrón de comportamiento climático conservará riesgos de consideración, mostrando un panorama regional muy contrastante.
El centro del NOA y zonas aledañas experimentarán una franja de fuertes tormentas, con vientos y aguaceros torrenciales, con posibles desbordes de ríos y arroyos, desmoronamientos de zonas serranas, etc.
El este del NOA, gran parte del Paraguay, parte de la Región del Chaco, el sur del Cerrado Brasileño y el extremo norte de la Mesopotamia observarán un lapso con lluvias moderadas, insuficientes para compensar la alta demanda producida por las temperaturas extremadamente elevadas que se esperan, dando un balance hídrico negativo.
El sudeste del NOA, el sur de la Región del Chaco, el oeste de Córdoba, el norte de Santa Fe, la mayor parte la Mesopotamia, el sur del Brasil y el Uruguay observarán precipitaciones moderadas a abundantes, con posibles tormentas puntuales, y temperaturas moderadamente elevadas, dando un balance equilibrado.
El este de Cuyo, el este y el sur de Córdoba, el este de la Pampa y el oeste de Buenos Aires observarán precipitaciones moderadas y temperaturas muy altas, dando un balance negativo.
Gran parte de Cuyo y el oeste de La Pampa observarán precipitaciones escasas y temperaturas muy elevadas, produciendo un balance muy negativo.
OTOÑO 2026
El otoño 2026 comenzará en “Neutral Cálido” evolucionando gradualmente hacia un “Neutral Muy Cálido”, con posibilidad de pasar a un “El Nino Débil”, pero al mismo tiempo, los vientos polares se activarán en forma temprana, compensando negativamente esta evolución, provocando un escenario contrastante.
Las irrupciones de aire polar se activarán tempranamente causando fuertes tormentas cordilleranas y enviando vigorosas masas de aire polar hacia el área agrícola, generando una amplia franja seca que correrá en diagonal sobre el oeste del NOA, gran parte de Cuyo y gran parte de la Región Pampeana, reduciendo el riesgo de calores tardíos, y provocando heladas tempranas.
Contrariamente, la circulación tropical persistirá sobre el este del NOA, la mayor parte del Paraguay, la mayor parte de la Región del Chaco, la mayor parte de la Mesopotamia, la mayor parte del Sur del Brasil y la mayor parte del Uruguay, manteniendo el riesgo de calores tardíos, acompañados por precipitaciones abundantes, con riesgo de tormentas severas.
RESUMEN Y CONCLUSIONES
La campaña agrícola 2025/2026 conserva un excelente potencial productivo, pero sería poco prudente subestimar los riesgos que podrían emerger durante lo que resta de su duración.
La tendencia del Sistema Climático indica la posibilidad que el invierno de 2026 comience en un estado cercana a un “El Niño Débil”, que podría hacerse fuerte hacia el inicio de la primavera 2026, haciendo que la Campaña Agrícola 2026/2027 se desarrolle en un escenario cálido, pero por el momento, ello no puede asegurarse.
Fuente: Bolsa de Cereales de Buenos Aires


