El repunte se dio luego de que el último informe del USDA sorprendiera al mercado al elevar la estimación de producción de soja en Estados Unidos, cuando se aguardaban posibles recortes. Este cambio reforzó la presión bajista inicial y mantuvo al mercado atento a señales de demanda que permitieran estabilizar las cotizaciones.
Las compras puntuales de soja estadounidense por parte de China brindaron cierto soporte a los precios, con estimaciones que indican adquisiciones superiores a 10 millones de toneladas sobre un compromiso total de 12 millones hasta fines de febrero. Sin embargo, el escenario global continúa caracterizado por una oferta abundante, sin amenazas productivas relevantes en Estados Unidos, Brasil ni Argentina. En Brasil, la campaña 2025/26 avanza hacia una cosecha récord, lo que sigue limitando el potencial de subas más sostenidas, en un contexto donde además la presión estacional de cosecha comienza a ganar protagonismo, aunque con expectativas de un buen ritmo exportador en el primer semestre.
Desde el lado climático, los pronósticos anticipan lluvias generalizadas sobre las principales zonas agrícolas de Brasil y sobre el norte y centro de Argentina, con condiciones consideradas favorables para el desarrollo de la soja. Conab informó que la cosecha brasileña alcanza el 0,6 %, por debajo del promedio histórico del 1 %, reflejando un inicio algo más lento. En el mercado físico, las primas de la soja brasileña subieron levemente, mientras que las del aceite sudamericano se debilitaron y los valores base de la harina aumentaron tanto en Brasil como en Argentina. En paralelo, China mantuvo una fuerte actividad en el mercado interno de harina, con importantes volúmenes negociados a plazo, y continuó mostrando un alto nivel de importaciones acumuladas de soja en 2025.
En el frente de los aceites vegetales, Indonesia confirmó que mantendrá el mandato de biodiésel en B40 durante 2026 y anunció aumentos en los impuestos a la exportación de aceite de palma y sus derivados refinados, un factor a seguir para el mercado global de aceites. A esto se suma la expectativa por el informe mensual de NOPA, que el mercado espera muestre una molienda elevada en diciembre y un incremento en las existencias de aceite. Desde el punto de vista técnico, la soja y la harina continúan mostrando señales bajistas, mientras que el aceite de soja alcanzó nuevos máximos, aunque con indicios de posible agotamiento del impulso alcista.
Por Esteban Moscariello


