Hay dos elementos fundamentales que vienen operando en contra de los precios de la soja.

El primero corresponde al reciente informe de estimaciones agrícolas del USDA con números de producción más altos. El USDA informó una estimación de mayor cosecha y reducción de exportaciones. El USDA publicó un mayor remanente 2024/2025 –pasó de 8,61 a 8,84 millones– y otro recorte en la previsión de las exportaciones de EE. UU., esta vez, de 44,50 a 42,86 millones de toneladas

En suma, se advierte un aumento en la estimación de la producción mundial, por encima de lo previsto.

Allí, lo más destacable es que el USDA elevó de 115,75 a 115,99 millones de toneladas para la cosecha de soja estadounidense 2025/2026, cuando los privados esperaban la producción sea de 115,10 millones.

El otro factor depresor, para los precios de la soja, sigue siendo las buenas perspectivas respecto a la cosecha, que ya ha empezado a avanzar, en Brasil. Se estima que el avance de la trilla ya llega al 2% de la superficie.

Tal expectativa no es nada irreal puesto buena parte del país se ha visto beneficiado por un adecuado régimen de precipitaciones, durante el mes pasado.

Por ello, es casi cierta la posibilidad de que, este jueves, la actualización de las estimaciones mensuales de la Conab, revele un volumen superior al calculado en diciembre, cuando se proyectó la producción brasileña de soja en 177,12 millones de toneladas y las exportaciones, en 112 millones.

Como se ve, la situación en Brasil es considerablemente mejor que en nuestro país, donde las sojas están sufriendo la ola de calor y la escasez de lluvias, especialmente en la zona núcleo.

Las alarmas se están por encender. Al compararlas con el mes de diciembre, las reservas de agua en la región núcleo han caído de manera drástica.

Hay que ser claros. Y lo digo por si algún funcionario está en las montañas de Úbeda. La situación es crítica. Obviamente: es peor aún para el maíz.

Pese a todo ello, este miércoles hubo sorpresas agradables en Chicago.

La posición marzo aumento USD 1.37 y mayo, 1,11.

Este suave repunte, seguramente, proviene de algunas coberturas de los inversores, que aprovecharon el momento.

Pero, lo más importante está en la confirmación de este miércoles por parte del el USDA sobre nuevas exportaciones de soja estadounidense 2025/2026 a China, por un volumen de 334.000 toneladas.

Es cierto que el volumen importado de EE.UU. por parte de China ha caído. Pero ello no significa que las importaciones de soja por parte de China lo hayan hecho.

La mayor parte de éstas procede de Brasil y también de nuestro país.

En diciembre el gigante asiático importó 8,04 millones de toneladas de soja –fueron 8,11 millones en noviembre–. El volumen total en 2025 llegó a 111,83 millones de toneladas, es decir algo menos de tres veces la producción argentina promedio de los últimos años. 

Se trata de un récord histórico que supera las importaciones concretadas durante 2024. 

Esto, sin duda, es una buena noticia.