En ese contexto, Portalfruticola.com conversó con Carbonell sobre su nuevo mandato, quien anticipó que los lineamientos de su gestión estarán estrechamente ligados a la evolución de los mercados internacionales, un factor clave para una actividad fuertemente expuesta a los vaivenes externos. 

Hizo hincapié en la compleja situación que atravesó el sector limonero en los últimos años, tanto en Argentina como a nivel global.

“El limón viene de un largo período de quebrantos generalizados en el mundo. El exceso de producción deprimió los precios y eso impactó con mayor fuerza en los productores no integrados, aunque afectó a toda la cadena”, explicó. 

No obstante, el reelecto presidente de Federcitrus, destacó que durante 2025 comenzaron a observarse señales de recuperación, con valores que permiten cubrir costos, recuperar inversiones y obtener márgenes de rentabilidad, aunque aún acotados.

De cara al próximo invierno austral, Carbonell se mostró moderadamente optimista. La expectativa de una menor oferta mundial de limón podría generar una mejora en los precios internacionales, lo que permitiría avanzar hacia un escenario de mayor previsibilidad. “Cuando el negocio se normaliza, se pueden retomar programas de inversión que venían postergados: inversiones en campo, en sistemas de riego y en el fortalecimiento de toda la cadena productiva”, señaló.

En ese contexto, el presidente de Federcitrus destacó la fortaleza estructural del sector industrial argentino. “El clúster industrial y empacador del noroeste argentino es muy moderno y altamente competitivo. En materia de limón, es el mejor del mundo”, afirmó, subrayando que el desafío actual pasa más por la rentabilidad primaria que por la capacidad instalada.

Naranja argentina 

En cuanto a la naranja, Carbonell remarcó que Argentina atraviesa un proceso de nuevas plantaciones y expansión productiva tanto en el Noroeste como en el Nordeste del país. 

Detalló que este fenómeno está directamente vinculado a la fuerte caída de la producción mundial provocada por el HLB, una enfermedad que ha afectado gravemente a los principales polos citrícolas de América.

Al respecto dijo que “en casi todo el continente la producción de naranja cayó de manera muy marcada por el HLB. Argentina, que hasta ahora se mantiene al margen del daño significativo de esta plaga, aparece como una oportunidad productiva”. 

Explicó que provincias como Entre Ríos y Corrientes lideran este crecimiento, en un escenario internacional donde países como Egipto, Marruecos y Sudáfrica han ganado protagonismo por su mayor oferta.

Estrategias 

Otro de los ejes centrales de la agenda institucional será la mejora de la competitividad interna. En ese sentido, Carbonell valoró positivamente las políticas impulsadas por el Gobierno nacional orientadas a simplificar y aliviar la carga tributaria, mejorar la logística y los avances en acuerdos de libre comercio. “Son promesas que se vienen cumpliendo y que resultan fundamentales para una economía regional como la citrícola”.

Entre los principales objetivos estratégicos de Federcitrus, el dirigente destacó la apertura del mercado estadounidense para la fruta dulce argentina. 

Carbonell puntualizó que se trata de un reclamo histórico que hoy cuenta con fundamentos sólidos. La balanza comercial entre ambos países, la escasa participación inicial que tendría la fruta argentina en el consumo estadounidense y la fuerte caída de la producción local en Estados Unidos, especialmente en Florida, afectada por el HLB, refuerzan la viabilidad del pedido.

Agregó diciendo “tenemos argumentos muy claros y sin fisuras para avanzar. Este tema está en los primeros lugares de la agenda del Gobierno argentino con las autoridades estadounidenses y nosotros lo impulsamos de manera permanente”, afirmó.

Respecto de la reciente apertura del mercado chileno para el limón argentino, Carbonell fue cauto. Señaló que, por el momento, la performance comercial ha sido mínima debido a la baja disponibilidad de fruta, tras dos campañas con escasa oferta en verano. Explicó que la complementariedad entre ambos países se da principalmente en la segunda mitad de la temporada estival, cuando Chile reduce su producción y necesita abastecer su mercado interno.

“Este año la oferta ha sido muy baja, por lo que es temprano para evaluar el impacto real de este mercado”, indicó. 

José Carbonell inicia un nuevo período al frente de Federcitrus con el desafío de consolidar la recuperación del sector, fortalecer la competitividad y posicionar a la citricultura argentina en un contexto internacional cada vez más exigente.

Por Macarena Bravo
Fuente: Portal Fruticola