La voracidad de las empresas mineras hizo que el 50% de las tierras de
Apurímac se encuentren afectadas por los denuncios y concesiones mineras,
manifestó Guido Ramírez, presidente de la comisión organizadora de la VII
Convención Departamental de Apurímac en Lima.
Refirió que 400 de las 470 comunidades campesinas existentes estarían
afectadas por este problema, con lo cual se estarían desplazando campos de
cultivo, sin tomar en cuenta que el principal sustento o actividad económica de
esta región es la agricultura y ganadería.
Ramírez también denunció el silencio cómplice de los congresistas de esa
región que necesita un plan de impulso del agro con asistencia técnica y
económica.
En la gran convención departamental que concluyó ayer se trató puntos como el
impacto ambiental, la contaminación de tierras, pastos y ríos producidos por
el derrame de relaves de empresas mineras como Southern Cooper Corporation,
Anaconda Perú, Arjento, entre otras.
La población de Apurímac se alimenta de truchas y las aguas contaminadas con
arsénico, producto de desechos de minas, produjeron en los últimos tiempos
graves enfermedades como el cáncer en los pobladores de esta región, incluso
sus animales sufrieron estragos por la contaminación de los pastos.
Apurímac es uno de los departamentos más pobres del Perú, cuenta con
alrededor 426 mil habitantes, con un 65% de analfabetismo, con índices de
pobreza de 65% y extrema pobreza de 40%, y es la principal reserva minera del
Perú.