La medida restringirá más de $us 20 millones de ingreso boliviano a ese país.

El Gobierno peruano, mediante resolución, impuso una salvaguardia de 12 por ciento a las importaciones de aceites refinados, según el periódico El Peruano de ese país.

Si hace una semana, en el desarrollo de la XIII Cumbre Iberoamericana, el presidente peruano, Alejandro Toledo, anunciaba su decisión de intensificar la integración comercial con Bolivia, además de abrir más sus mercados para así auxiliar al país, las intenciones caen por la borda, porque el vecino país acaba de fijar una salvaguardia del 12 por ciento a las importaciones de aceites refinados.

Mediante Resolución 08/2003 del Ministerio de Comercio Exterior y Turismo de ese país, ayer estableció la aplicación de "derechos correctivos provisionales ad-valorem de un 12 por ciento, restituyendo el arancel al nivel de nación más favorecida", para productos oleaginosos entre aceites refinados de soya, girasol, cártamo y otros "originarios y procedentes de Bolivia, Colombia, Ecuador y Venezuela".

La medida afectaría a cinco partidas de exportación clasificadas por la Comunidad Andina, entre las que están el aceite refinado de soya y sus fracciones, aceite de palma, aceite de girasol o cártamo, grasas y aceites vegetales, margarina sólida y las mezclas alimenticias de grasas o aceites animales o vegetales.

Esta barrera arancelaria representará una restricción de poco más de 20 millones de dólares para las industrias oleaginosas bolivianas.

"Esto es crítico. Nosotros mandamos alrededor de 14 millones de dólares anuales de aceite refinado. Y hoy lo han cortado con una salvaguardia del 12%. Con esta medida nos dejan sin posibilidad de ingreso al mercado peruano; resultaría imposible poder competir", sostuvo el gerente de negociaciones internacionales de ADM-SAO, José Luis Rocabado, confirmando la decisión de las autoridades peruanas.

La salvaguardia habría sido ejecutada a pedido de la Sociedad Nacional de Industria al Ministerio de Comercio Exterior y Turismo.

Más allá del efecto que tendrá en las exportaciones, dijo Rocabado, "la diplomacia boliviana nunca se esperaría que venga del Perú una cosa como ésta, cuando Perú estuvo impulsando los últimos meses un mercado libre con Bolivia".

Las autoridades de la Cancillería boliviana aún no tomaron conocimiento del caso, pues cuando se les consultó dijeron no conocer el tenor de la publicación de la gaceta peruana. "No sabemos nada del asunto de manera oficial y por lo mismo no se puede hablar de retaliaciones. Eso lo definirán el Poder Ejecutivo y los ministros tras la reunión del área de Libre Comercio (ALCA)", dijo unos de los asesores de la Cancillería.

Rocabado también calificó de proteccionismo la medida decretada.