La magra cosecha de Europa y la probable irrupción de China en el mercado internacional se convierten en dos elementos centrales para que el precio del trigo no caiga.

Los cambios en el clima, que perjudicaron a la cosecha en Europa, han comenzado a pasarse a América del Norte. El clima seco en el oeste de las grandes planicies de trigo duro de invierno ha mantenido en vilo a los productores por la nueva cosecha de trigo en esas áreas.

La posibilidad de ventas de trigo estadounidense a China y el reporte del USDA -que fue neutral para el grano local pero con considerables ajustes a nivel mundial- ha permitido que los valores futuros llegaran a nuevos máximos, al menos durante la semana pasada.

A nivel mundial, la producción estimada par el período 2003/04 ha disminuido cerca de 1 millón de tonelas al pasar a ser ahora de 548,25 millones de toneladas. La razón de la baja proviene de fuertes reducciones en los cultivos de algunos países, entre los que se encuentra la propia Argentina.

A la caída de la producción global se suma una baja en los stocks iniciales. Ello incide por partida doble la oferta del grano para el 2003/04. Por otro lado la demanda estimada (consumo y comercio) fue incrementada.

En consecuencia, ahora los stocks finales se proyectan en 126,31 millones de toneladas. Ya no son más de 129 millones. Se trata de una baja 3,86 millones de la estimación realizada en el reporte de octubre.

Recordemos que en el período 00/01 el volumen era de 200,7 millones de toneladas. Ahora estaríamos en aproximadamente un 37% menos. Señores: ¡37%, abajo!

La mayor disminución en las estimaciones de stocks finales se aprecian en India, EE.UU., Argentina, la UE y los países de Europa del Este.

Quiere decir, señores, que la relación de stock / consumo global está en el nivel más bajo desde los años 70 ya que para esta campaña se estima en 21,6%.

El gráfico que hemos elaborado en nuestra Consultora es bien claro. Impresiona la caída, casi en picada, que se ve en el cuadro de oferta y demanda mundial, desde el período 00/01 a la fecha y en la estimación para la nueva campaña.

¿Cómo viene la mano en Argentina?

En estos momentos, la realidad es que la demanda externa del cereal argentino está tranquila.

Los compradores del mundo se están dirigiendo a EE.UU. Pero el futuro está muy poco claro. Se advierten interrogantes y la posibilidad concreta para Argentina de abastecer otros mercados. Es muy probable que se presenten buenas oportunidades de mercados no tradicionales para la exportación argentina.

La situación, hoy por hoy, es que va a haber menos volumen. Y ello va a repercutir con fuerza una vez que la oferta de la nueva cosecha tienda a disminuir allá por marzo y abril próximo. Seguramente, enero no sea el mejor mes para vender.

Lo bueno del trigo es que, contrariamente a lo que sucede con la soja, la posibilidad de que se aumenten las retenciones es bajísima. Desde este punto de vista resulta un grano interesante para guardar.

A diferencia de lo que estiman varios analistas privados de Argentina, el USDA en su reporte mensual estimó que la cosecha argentina de trigo 2003/04 será de 13 millones toneladas. El organismo norteamericano, pese a las condiciones de sequía, el volumen estimado disminuyó tan sólo 500.000 toneladas respecto del informe anterior. Llaman la atención lo elevado que resulta el volumen estimado, como así también el correspondiente a soja. Parece raro que con la sequía que soportó el trigo, este organismo no haya considerado una baja mayor, salvo que uno sospeche que éste no quiera agregar nuevos elementos alcistas al mercado. ¿Quién sabe?

Si bien el área a cosechar se proyecta en 5,8 millones de has, es decir sin modificaciones, el rinde promedio ahora se ha bajado en tan sólo 2%, respecto la campaña pasada. Se estima en 22,4 qq/ha.

Las estimaciones privadas de producción se mueven dentro de un rango de 11 y 12 millones de toneladas.
No se espera una producción final tan alta como la que estima el USDA ni tan baja como la esperada por algunos artículos periodísticos, algo sensacionalistas.