La suspensión de las importaciones de cítricos de Argentina por parte de
España provocó una inmediata reacción de los citricultores, del Gobierno
provincial y del Senasa. Citricultores tucumanos calificaron a esa decisión
como “muy desprolija” y destacaron, además, que el sector de esta provincia
“cumple estrictamente con los protocolos firmados con la Unión Europea (UE)
para la exportación de limones”.
Así lo aseguró a LA GACETA el presidente de la Asociación Tucumana del Citrus
(ATC), Enrique Prado, luego de mantener una reunión para tratar esta medida con
el ministro de Desarrollo Productivo, José Manuel Paz, y con el secretario del
área, Guillermo Canteros. También participaron del encuentro los empresarios
Vicente Trapani, Carlos Trapani, Lucas Fornaciari, Roberto Sánchez Loria y
Carlos Parravicini.
El ministro de Agricultura de España, Miguel Arias Cañete, firmó una orden
ministerial por la que se prohíbe “la importación e introducción en el
territorio de la Península y Baleares de cítricos frescos procedentes de
Argentina y de Brasil”. El Gobierno español busca “evitar la introducción
de nuevas plagas y enfermedades no presentes en la actualidad y que podrían
causar graves perjuicios económicos”. Las plagas detectadas por los
españoles es la bacteria Xanthomonas campestris (cancrosis) y los hongos
Guignardia ciricarpa (mancha negra) y Elsinoe spp (sarna). El Boletín Oficial
español publicado ayer señala que esas plagas se descubrieron en los últimos
meses “en repetidas ocasiones y en porcentajes muy superiores a los de
campañas anteriores”.
Prado remarcó que se trata de una medida muy desprolija de parte del gobierno
español. “Previamente ese país debería haber solicitado todas las
comprobaciones y la documentación que hacen a la trazabilidad o a las buenas
prácticas que aplicamos en la citricultura”, señaló. Destacó que la medida
afecta a la citricultura argentina en general y no sólo a los limones
tucumanos.
“Hay un protocolo firmado entre la Argentina y la Unión Europea que establece
los procedimientos de trazabilidad y control de los cítricos, y se los estaba
cumpliendo”, apuntó el dirigente. Prado manifestó que la Argentina debería
estar mandando ya mismo una comisión a España y a Bruselas (sede de la UE)
para tratar este tema. Propuso que la conformen funcionarios de la Secretaría
de Agricultura de la Nación, del Senasa y de la Cancillería.
El Senasa quiere mayores controles
El Senasa evaluaba ayer la posibilidad de enviar una comisión a España para
tratar de destrabar la decisión de ese país de suspender la importación de
los cítricos argentinos. Así lo manifestó a este diario una alta fuente de
este organismo, vía telefónica, desde Buenos Aires. “Es una medida excesiva.
Los controles exigidos en los protocolos en campos, empaques y puertos se han
realizado como estaba previsto”, indicó la fuente.
Según el Boletín Oficial de España, entre los principales proveedores de
cítricos a ese país figura la Argentina, desde donde se importaron 59.568
toneladas en la última campaña. De ese total, 30.000 toneladas serían
limones.
Los responsables del Senasa admitieron que la disposición española “es
unilateral”, y expresaron su preocupación porque el resto de los países de
Europa se solidarice con el planteo contra los cítricos argentinos. “Ahora
afrontaremos el problema, pero cuando esto se supere vamos a hablar con el
sector privado argentino, porque hemos detectado muchos problemas y los
empresarios siempre buscan evadir nuestros controles”, advirtió la fuente del
Senasa.
Piden que Europa se sume al bloqueo
El subdirector general de Sanidad Vegetal del Ministerio de Agricultura de
España, Guillermo Artolachipi, explicó que este año se rechazaron 83 envíos
de cítricos de Argentina y de Brasil, cifra que, según el funcionario,
multiplica por 15 los de campañas anteriores. El Ministerio comunicó la
decisión a Bruselas, sede de la Unión Europea (UE), de suspender el ingreso de
los cítricos sudamericanos, y pidió el endurecimiento de las exigencias para
estas importaciones, según agencias internacionales a las que accedió LA
GACETA.
El titular de Intercitrus, Nicolás Belmonte, reconoció que la medida no tiene
eficacia real porque terminaron las campañas citrícolas en Argentina y en
Brasil. Dijo, además, que incluso en plena campaña el efecto de la decisión
sería limitado porque en otros puertos europeos los controles fitosanitarios no
son tan rigurosos y una vez en la UE pueden llegar a España. Por ello, volvió
a pedir inspecciones en origen.
Las organizaciones agrarias valoraron la medida dispuesta por España. La
Asociación Valenciana de Agricultores (AVA) subrayó la importancia de proteger
la citricultura española.
El Gobierno inició gestiones ante la Nación
El ministro de Desarrollo Productivo, José Manuel Paz, sostuvo que desde el
Gobierno provincial se realizarán las gestiones necesarias ante el Senasa para
que se revierta la decisión española de no permitir el ingreso de los
cítricos argentinos.
El funcionario, que mantuvo junto al secretario del área, Guillermo Canteros,
una larga reunión con los citricultores locales para debatir los alcances de la
medida española, dejó en claro que los problemas sanitarios que afectan a los
limones tucumanos “no son nuevos”. Consideró que los productores, el
Gobierno provincial y el Senasa deberán buscar una estrategia a mediano plazo
para resolver los problemas sanitarios de la citricultura.
“En Europa sabemos que hay grupos económicos muy fuertes que no ven con
buenos ojos el crecimiento del limón de Tucumán, que pasa a ocupar espacios
que antes era de ellos”, deslizó.
Canteros comentó que ayer inició gestiones ante el vicepresidente del Senasa,
Carlos Horacio Casamiquela, para que se organice una misión a España y a
Bruselas para presentar los protocolos y para conocer los alcances de la
decisión española.