En el Año Internacional de los Camélidos, la Confederación Nacional de Agricultura de Bolivia (Confeagro), la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO) y la Asociación Boliviana de Criadores de Cebú (Asocebú), sostuvieron una reunión con productores de camélidos para potenciar su productividad y mejorar sus ingresos, con la creación de la Asociación Boliviana de Criadores de Camélidos de Alta Genética (Asobcag).

Este aporte del sector productivo del oriente apunta a que los productores de camélidos puedan expandir sus horizontes comerciales, convirtiéndose en exportadores de genética, potenciando la producción de carne y mejorando sustancialmente la calidad de vida de los integrantes de este importante sector.

La primera directiva de la Asobabcag fue posesionada por José Luis Farah, presidente de la Confeagro y ka CAO, y está conformada por Wilfredo Chambi Aguilar como presidente, Eloy Tuco como vicepresidente, Alberto Cortez Mariscal como secretario y Silveria Cerezo como tesorera.

Esta institución busca agrupar a los productores especializados en genética y desarrollo genético. A través de la implementación de estatutos, reglamentos y la obtención de reconocimiento legal, se busca establecer una base sólida para que pueda comenzar a operar con éxito, siguiendo el modelo exitoso de la Asocebú.

Farah señaló que la creación de la Asobcag permitirá darle valor agregado a la producción de carne de camélidos mediante la certificación de un proceso de mejoramiento genético.

Objetivo

Este enfoque no solo busca ampliar las oportunidades de exportación, sino también asegurar la calidad del producto. Para lograr este objetivo, es fundamental trabajar en el desarrollo de protocolos de sanidad y mejoramiento genético, entre otros aspectos claves, destacó Farah.

Bolivia alberga a más de 3 millones de cabezas de camélidos, de los cuales las llamas representan más de 2 millones, lo que convierte al país en uno de los principales productores a nivel regional.

Más de 80.000 familias se dedican a este rubro en gran parte del territorio nacional, desempeñando un papel crucial en la preservación de los ecosistemas andinos y en la economía de comunidades indígenas y rurales.

El Año Internacional de los Camélidos será una oportunidad para trabajar en la identificación de las potencialidades para fortalecer la base productiva primaria con un énfasis en la transformación y comercialización, tanto en la industria textil como del sistema alimenticio tradicional.

La Organización de Naciones Unidas (ONU), en el marco del 174 Periodo de Sesiones del Consejo de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), proclamó a 2024 como el Año Internacional de los Camélidos, subrayando la vital importancia de estos animales en la subsistencia de millones de familias en más de 90 países.