El Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola de las Naciones Unidas (FIDA) y la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA) anunciaron este viernes su compromiso de acción conjunta en Bolivia con el propósito de mejorar los sistemas agroalimentarios, elevar la calidad de vida de pequeños agricultores y contribuir a la seguridad alimentaria en la región.

El acuerdo interinstitucional, según un comunicado, estará orientado a fortalecer las capacidades de los equipos a cargo de la implementación de programas de desarrollo rural financiados por el FIDA, incorporando el enfoque de Empoderamiento y Promoción de Agricultores de Pequeña Escala para una Agricultura Orientada al Mercado (SHEP, por sus siglas en inglés).

Este viernes se hizo el anuncio en el seminario internacional “Hacia una agricultura familiar orientada al mercado”, realizado en Santa Cruz, con la participación de Daniel Anavitarte, director de País del FIDA para Bolivia.

FIDA

SHEP es un enfoque de extensión agrícola que cambia la visión de los pequeños agricultores, pasando de “producir y vender” a “producir para vender”, y motiva su orientación al mercado. La metodología fue desarrollada en Kenia, a través de una cooperación técnica entre el Gobierno de ese país y JICA, y según el estudio científico de evaluación de impacto del enfoque de SHEP, se mejoró el ingreso hortícola en más del 70% en 2 años.

Esta metodología no sólo aumenta la productividad agrícola, sino que también fortalece la resiliencia de los pequeños agricultores, promoviendo la autosuficiencia y la sostenibilidad a largo plazo.

El SHEP y sus logros se alinean estrechamente con la misión del FIDA, que consiste en empoderar a población rural para lograr un mejor acceso a los recursos, servicios y oportunidades necesarios, con el fin de mejorar sus condiciones de vida.

El FIDA y JICA esperan implementar esta asociación en Bolivia para llevar a cabo acciones concretas que marquen una diferencia tangible en la vida de las personas que más lo necesitan.