En su emotivo discurso, el presidente de Anapo, Fernando Romero, reflexionó sobre el viaje de la organización desde sus humildes comienzos hasta convertirse en una de las asociaciones agrícolas más influyentes del país.

Destacó cómo hace cinco décadas, visionarios como Carlos González Lack y Vicente Roca Gil sembraron la semilla de la institución, en busca de la prosperidad para los agricultores bolivianos.

El camino recorrido por Anapo tuvo momentos de desafío y superación. En 1986, en medio de tensiones con la industria local en torno a los precios del grano de soya, la organización miró más allá de las fronteras y se aventuró hacia mercados internacionales, como el brasileño. Esta iniciativa marcó un hito y demostró la capacidad para superar adversidades, solvencia productiva y visión de futuro para miles de agricultores originarios de diversos puntos del país.